La ventana de traspasos ha llegado a su fin y Julián Álvarez continuará en el Atlético de Madrid. A pesar del fuerte interés del Arsenal y de sus acercamientos con el FC Barcelona, el delantero argentino tomó la decisión de permanecer en el Metropolitano, algo que comunicó a Mateu Alemany en las últimas horas del mercado.
Sin embargo, su permanencia arranca en un ambiente tenso, ya que el jugador volvió a recibir pitos y abucheos por parte de los aficionados a la salida de la ciudad deportiva en Majadahonda y durante el partido frente al Villarreal, al no perdonarle sus intenciones de marcharse al club azulgrana.
Ante esta situación, según informó Radio Marca, el Atlético de Madrid le pedirá al futbolista que pida disculpas públicas a la afición y que cambie de representante.
Pese a la incomodidad del escenario, Julián Álvarez no se ha declarado en rebeldía y ha mostrado disposición para jugar bajo el mando de Diego Simeone, quien no le ha dirigido malas palabras e incluso le dio minutos en pleno agosto. Sin embargo, la reconciliación con la grada se anticipa muy difícil y la adaptación anímica del delantero será el gran reto del técnico en los próximos meses.
Por su parte, la historia con el club catalán sigue abierta. Según confirmó el diario SPORT, la dirección deportiva del Barcelona no renuncia al fichaje del atacante argentino y ha decidido aplazar su ofensiva para el mercado de invierno en enero.
El club catalán calcula que para ese momento dispondrá de un margen de entre 65 y 70 millones de euros en el límite salarial para acometer la operación. La prisa del Barcelona responde también a que busca cerrar su incorporación antes del verano de 2027.
