Es muy destacable cuando un extranjero llega a Honduras y lo determina como propio al grado que terminan ayudando a los mismos catrachos mediante sus posibilidades, uno de ellos es el jugador de Motagua, Rodrigo "Droopy" Gómez, quien ha abierto dos negocios en nuestras tierras.
El 10 del campeón nacional está generando empleos a algunos compatriotas mediante sus emprendimientos comenzó en Tegucigalpa y el sábado 6 de junio inauguró el segundo en San Pedro Sula. Es una pizzería llamada Sky Rocket y que tiene una temática familiar e innovadora.
Gómez charló con el periodista de DIEZ, Mario Jafeth Moreno, en medio del emocionante momento para él y expresó que su ida es seguir en esa vía de los negocios en Honduras, reveló detalles inéditos del campeonato número 20 del Ciclón y fue directo al responder sobre si se disfrutó más la copa o el hecho que le cortaron una racha triunfal a Olimpia.
"Droopy" recordó el momento más difícil que ha vivido desde que llegó aquí, analizó el grupo que le tocó a Motagua en la Copa Centroamericana y reveló que lo han llamado equipos en Honduras, pero él tiene su prioridad.
LA ENTREVISTA CON EL DROOPY GÓMEZ
Droopy, nuevo emprendimiento. Hablamos un poco de este. ¿Cómo nace la idea?
Apuntábamos a una ciudad como San Pedro Sula que la gente nos pedía y estuvimos analizando y buscando. Salió la posibilidad de Sky Rocket Pizza, una marca nueva acá en Honduras, pero ya conocida en México. Apuntamos a que salga de la mejor manera. Es algo distinto a lo que tenemos en Tegucigalpa, que es más un sport bar de fútbol, pero hoy venimos con esta pizzería a innovar acá en San Pedro.
¿Te levantaste un día y dijiste: "Voy a poner una pizzería en San Pedro"?
No, obviamente no soy yo solo. Estamos con los dos socios que somos parte de la empresa y de los emprendimientos. Salió la posibilidad porque queríamos abrir en San Pedro Sula con algo distinto, algo más familiar, algo innovador, con juegos para que vengan a pasar con la familia. Se dio la posibilidad de Sky y ni lo dudamos cuando nos interiorizamos un poquito.
¿Qué más nos puedes contar del negocio?
La verdad que el menú es amplio. Obviamente lo fuerte de nosotros es la pizza, pero contamos con bowles, alitas, deditos de queso y las malteadas que las probé y son bien ricas. Los esperamos para que vengan a conocer el menú y disfruten una buena y rica pizza.
¿Ya te enamoraste de Honduras?
Sí, la verdad que sí. Lo he dicho siempre. Me han demostrado un cariño muy grande. Esta es la forma que uno tiene de querer estar en el país, de ser una fuente de trabajo que es importante para todos los hondureños y devolver un poco el cariño que me dan a mí y a mi familia.
Has tenido momentos muy gloriosos con los títulos ganados, la idea de emprender, pero ¿en todo este periodo aquí en Honduras ha sido felicidad o hubo momentos complicados?
Siempre va a haber periodos que no son tan alegres, más que nada por la familia. Yo siempre lo digo, en los países donde he estado, si la familia se siente bien y cómoda, eso es lo que le da sostén a uno. Nosotros viajamos, jugamos y competimos. No tenemos mucho tiempo para extrañar o pensar en otras cosas. Ellos encontraron su lugar, a mi nene le gusta el colegio, a mi señora le gusta la rutina de Tegucigalpa y estamos pasando un momento bueno. Como futbolista siempre hay momentos buenos y malos, pero estoy agradecido con Motagua y por la situación que estamos viviendo porque han sido momentos muy buenos, logrando dos títulos que no es nada fácil. Ojalá sigan esos momentos lindos y dulces.
En su momento se decía que a Rodrigo Gómez ya se le había acabado la gasolina, pero ahora todo lo que pudo haber sido crítica quedó en el pasado con este campeonato que se logró, ¿Cómo lo vez?
Sí, obviamente vivimos de la crítica y sabemos lo expuestos que estamos. Yo asumo el rol. Uno es extranjero, viene a un país y siempre tiene que dar un plus, un poco más que el nacional. Así es el fútbol en cualquier lado. Yo confiaba en mí. Tengo el cariño de mis compañeros, de la junta directiva, de los presidentes que confían mucho.
Las críticas siempre van a estar. Hoy somos campeones, logramos un título más y como siempre digo, me voy contento cuando doy asistencias. Junto a mi amigo "Puchulín" Serrano volvimos a ser los máximos asistidores del equipo y eso deja tranquilo porque el trabajo está hecho.
¿En algún momento llegaste a pensar que este año no se iba a dar el título?
Siempre se piensa por los altibajos. No nos vayamos tan lejos, como arrancamos la triangular. Nadie tenía en los planes empatar y perder los dos primeros partidos. Nos puso contra las cuerdas y solo clasificábamos si ganábamos los siguientes partidos. Eso genera dudas, pero internamente sabíamos el plantel y el equipo que teníamos, además de la mano del profesor. Confiábamos en nosotros. Siempre hay dudas, pero terminamos siendo campeones y justamente porque en los 90 minutos en San Pedro Sula y los 120 en Tegucigalpa fuimos superiores a un gran equipo que venía de jugar otra final y está muy bien dirigido por Pablo Lavallén. Creo que fuimos justos ganadores.
Llega Alejandro Reyes y ahora los minutos se rotan un poco más contigo. Antes gozabas de una mayor participación. ¿Cómo te lo tomas siendo un jugador acostumbrado a jugar siempre?
Con humildad y ganas de seguir aprendiendo. Siempre dije que la competencia hace que todos mejoremos el nivel. Ya quedamos campeones. Sí hemos rotado más en la mitad de la cancha que en los años anteriores, pero hay que seguir trabajando y confiar en uno mismo. Sé lo que soy como jugador. Ahora toca prepararnos de la mejor manera en esta pretemporada para seguir ayudando a Motagua.
¿Qué se disfruta más, ser campeón o haberle cortado a Olimpia la posibilidad del tricampeonato?
Ser campeón. No nos enfocamos en Olimpia. Si bien es cierto es el rival, siempre pensamos en Motagua. El otro título que me tocó ganar también les iba a doler porque buscaban el pentacampeonato. Se viene dando una tendencia de que los equipos capitalinos están comandando el fútbol hondureño, pero mientras sea Motagua el que quede campeón, vamos a estar contentos.
¿No se piensa en Olimpia en ningún momento dentro de Motagua?
Sí, claro que se piensa en Olimpia porque es el máximo rival. Cuando nos enfrentamos siempre queremos ganarles y ellos a nosotros. Las finales entre Olimpia y Motagua tienen algo especial. Ahora nos tocó a nosotros quedar campeones y cortar la seguidilla que ellos traían.
¿Quién te ha dado ese mensaje o esas palabras que no olvidas desde que llegaste a Honduras?
No me puedo quedar con unas palabras específicas. A veces me asusta el cariño de la afición de Motagua porque es muy grande. Que me ovacionen partido a partido o cuando salimos fuera de Tegucigalpa no es normal. Eso solo me compromete más con esta institución. No alcanzan las palabras para devolver tanto cariño. Soy un privilegiado de sentirme tan querido por esta afición.
¿Qué evaluación le das al semestre que se les viene semestre?
Sí, obviamente. Es un semestre lindo y también poco normal porque el primer partido es una final. Volvemos a jugar una final con Olimpia por la Supercopa el 26. Hay que prepararse doblemente para iniciar con una final, el campeón de campeones. Es algo lindo que da ganas de competir.
Me llama la atención que terminan los torneos y te quedas aquí en Honduras. ¿Prácticamente te estás haciendo un catracho más?
Nos hemos quedado por decisión propia y también por los niños y el colegio. Siempre tomamos una semanita de vacaciones, que será la próxima, pero generalmente nos quedamos en Honduras. Tela es de los lugares que más nos gusta y algunos días en Roatán.
En cuanto a la Copa Centroamericana, ¿cómo analizas el grupo?
Es un grupo complicado. De los cinco equipos, cuatro son campeones vigentes de sus países. Nosotros somos candidatos a pasar. Siempre nos proponemos avanzar entre los primeros dos y después en las eliminatorias hacer las cosas de la mejor manera.
Ese torneo ha sido el punto negro de Motagua en los últimos años, ¿no?
Es donde hemos quedado a deber, sobre todo por cómo quedamos eliminados con Alajuelense faltando un minuto. Ojalá este torneo podamos hacerlo de la mejor manera y darle una alegría internacional a la institución. Sería magnífico.
Ya solo te quedan seis meses de contrato con Motagua. Se pasan volando. ¿Qué opinas de eso?
Cuando uno tiene familia y debe programar lo que viene, el tiempo vuela. Iremos entrenamiento a entrenamiento y partido a partido. En diciembre veremos qué decisión toma la junta directiva respecto al futuro.
¿Dolería mucho no seguir vestido de azul?
Obviamente. Nadie es eterno, pero si hoy me dicen que puedo seguir en Motagua el resto de mi carrera, seguramente lo aceptaría porque es el lugar donde me quieren y donde mi familia se ha encariñado. Vine para ser campeón y pude ser bicampeón. Hemos marcado una época con los compañeros y cortado una hegemonía de Olimpia. Si no me toca seguir, estaré agradecido. Dolerá, pero esto pasa rápido y hay que pensar dónde seguir jugando.
Pero al tener negocios aquí en Honduras y si te buscan equipos de Honduras, seguramente vas a querer estar cerca de ellos, ¿no?
La prioridad será Honduras. Primero Motagua y, si no se da, la prioridad seguirá siendo Honduras. Si Motagua decide no continuar, nos daremos un abrazo y habrá que seguir. Me siento bien físicamente y con condiciones para jugar varios años más.
¿Qué opina un número 10 del número 10 argentino que jugará su último Mundial?
Hay que tratarlo bien y ojalá todo le salga como él lo planee. Que se retire por la puerta grande. Ya no tiene que demostrar nada. En Argentina es súper amado. Los que amamos el fútbol y los que lo jugamos sabemos qué hace cosas imposibles, cosas que ni futbolistas normales ni muchos de la élite pueden hacer. Ojalá sus compañeros le puedan regalar un título más. Nos ha hecho muy felices a todos, no solo a los argentinos sino a todos los que amamos el fútbol.