Motagua y Marathón empataron 1-1 en la ida de la final de Honduras en un encuentro parejo y de alta tensión que dejó la serie abierta de cara a la vuelta. El resultado obliga a decidir el título en el estadio Nacional de Tegucigalpa, donde la presión y el apoyo de la afición azul podrían inclinar la balanza. Los futbolistas de los azules destacaron el espectáculo que ofrecieron ambas hinchadas y coincidieron en que la eliminatoria se definirá por pequeños detalles.
En lo deportivo, el duelo mostró solidez defensiva por parte de ambos equipos y ocasiones repartidas que terminaron marcando el ritmo del partido: ningún equipo consiguió imponer diferencias claras, por lo que la definición de esta serie de 180 minutos se definirá en un estadio que se pintará de azul.
Los jugadores azulados manifestaron a los micrófonos de DIEZ la confianza en su capacidad para resolver la serie en casa y subrayaron el trabajo diario que ejecutan con el DT Javier López como clave para llegar en condiciones a la vuelta.
A nivel individual, las declaraciones denotan la confianza en el club. Luis Ortiz puso la fe y el profesionalismo como ejes; Giancarlo Sacaza resaltó la necesidad de mentalidad ganadora y continuidad en el ritmo; y Jhon Kléber habló de oportunidad, confianza del grupo y el deseo de seguir en el club.
LO QUE DIJERON
Rodrigo De Olivera: "Salgo muy contento y feliz, ha sido un bonito espectáculo. Fue un partido parejo, es una final, marcan los detalles y no hubo sufrimiento de nuestra parte".
Luis Ortiz: "Muy feliz, ha sido un bonito espectáculo por la afición del Marathón, felicitarlos, muy alegre de jugar la primera final, lastimosamente fue contra ellos, pero el profesionalismo ante todo. Es una final que se define por detalle, pero primeramente Dios que sea para Motagua. Para ganar el título entreno todos los días"
Giancarlo Sacaza: "Fue un partido difícil, duro, pero son finales que se definen por detalles, el equipo hizo un buen trabajo y esperamos dar el siguiente paso en Tegucigalpa. Sigo trabajando para superarme, el ritmo de juego le va dando la confianza y experiencia que uno necesita. Hay que ir con mentalidad ganadora el domingo y dar el siguiente paso".
Jhon Kléber de Oliveira: "Yo le dije a los compañeros que la oportunidad que tuviera la iba a concretar. Tal vez no es fácil patear un penal de visita con la afición en contra, pero los compañeros me dieron la confianza y eso ayuda, me dieron la pelota. Cuando vine a Motagua sabía que iba a pelear por títulos porque es un equipo muy grande acá, son 180 minutos, ahora vamos a casa y con nuestra afición; Marathón es un buenísimo equipo, pero sabemos que tenemos calidad para hacer los goles y salir con la victoria en Tegucigalpa.
¿Celebrar los goles bailando zamba? Sí me gusta, pero prefiero apuntar para arriba y glorificar a mi Dios. Ahorita se termina mi contrato, pero vamos a hablar ese tema, la voluntad es seguir acá, quiero estar en Motagua, mi familia y mis hijas se sienten cómodos en Motagua, están felices acá y donde uno se siente bien en un lugar te dan más ganas de trabajar".