San Pedro Sula, Honduras. El torneo generará un impacto económico estimado de $41,000 millones sobre el PIB mundial y creará más de 824,000 empleos a tiempo completo en distintos sectores. El ciclo económico FIFA 2023–2026 proyecta ingresos de $11,000 millones para la propia organización, casi un 50% más que el ciclo anterior.
Fuente: Bank of America Research / Radio UNAL, mayo 2026.
Estamos hablando de un evento que movilizará 6.5 millones de aficionados presencialmente, casi el doble del récord histórico de 1994, y que se disputará en 104 partidos a lo largo de 16 ciudades sede. La escala es inédita y aunque Honduras no está en el mapa de sedes ni como una de las selecciones participantes, su posición geográfica, su perfil económico y la pasión de su gente crean una ventana de oportunidad real.
Honduras: Un mercado más apasionado de lo que los datos habituales sugieren
Hay un dato que pocas veces se menciona en los análisis regionales que, desde mi perspectiva como profesional del marketing deportivo, resulta estratégicamente revelador:
El 51% de los hogares de Centroamérica y el Caribe se consideran 'apasionados' del fútbol, superando a Brasil (43%), México (38%) y Argentina (44%). Honduras, con un 48.2% de hogares apasionados, forma parte de una región que emocionalmente supera a las grandes potencias futboleras del continente.
Fuente: Worldpanel by Numerator / Revista SUMMA, mayo 2026.
Este no es un dato menor. Un hogar apasionado consume más, se reúne más y gasta más durante el torneo. Para las marcas (incluidas las instituciones financieras) se traduce en una ventana de activación que ninguna estrategia de marketing debería ignorar.
Tres ventanas por las que Honduras puede capturar valor:
1. Turismo interno y posicionamiento internacional
El turismo es quizá el vector más inmediato. La gran cantidad de hondureños radicada en Estados Unidos (país anfitrión de la mayoría de los partidos del torneo) representa un puente natural. Muchos compatriotas asistirán al Mundial y en ese marco, algunos podrían extender sus visitas hacia Honduras. El país tiene activos reales que ofrecer.
La clave es aprovechar la ola de interés global en la región durante el torneo para posicionar a Honduras como destino pre o post torneo. Las aerolíneas, los operadores turísticos, los restaurantes y las instituciones financieras con productos de crédito de viaje tienen aquí una oportunidad concreta de articulación.
2. El consumo interno: El hogar como estadio
Centroamérica vivirá el Mundial mayoritariamente desde casa. Ese dato, que podría interpretarse como una limitación, es en realidad una oportunidad comercial para todos, respetando siempre la propiedad intelectual de FIFA relacionados a este evento.
Se estima que el 32% de los hogares centroamericanos que gastará más durante el Mundial 2026 y para las instituciones financieras, este comportamiento de consumo anticipado abre la puerta a productos bien calibrados: Líneas de crédito de consumo, promociones con tarjeta de crédito y débito en categorías ligadas al torneo, billeteras electrónicas, campañas de ahorro programado con temática mundialista o incluso productos digitales de transferencia como remesas, con el objetivo de apoyar a sus familias en Honduras durante el torneo.
3. Alianzas estratégicas con marcas patrocinadoras: El modelo Visa
El Mundial no solo genera audiencias masivas, genera ecosistemas de marcas patrocinadoras que buscan socios locales para amplificar su presencia. Entender ese ecosistema y saber cómo posicionarse dentro de él es una ventaja competitiva real.
Para una institución financiera regional en Honduras, el modelo Visa ofrece una hoja de ruta concreta: Las alianzas estratégicas con marcas patrocinadoras del Mundial (ya sea Visa, Coca-Cola, Adidas o cualquiera de las 19 marcas oficiales) abren puertas a cobrandings, activaciones conjuntas y acceso a audiencias globales que de otro modo serían inalcanzables.
Particularmente Grupo Ficohsa en Honduras, desarrolló una promoción en conjunto con Visa, premiando a cientos de clientes para que vivan este torneo en carne propia, incentivando el uso de este producto financiero y generando un programa de fidelización que proyecta top of mind y crecimientos importantes en facturación. El hecho de activar la base de tarjetahabientes con experiencias mundialistas permite construir relevancia local bajo una línea comercial clara y con objetivos de posicionamiento.
La lección del Mundial: el que no juega, igual puede ganar
Honduras no clasificó al Mundial 2026, eso es una realidad que nos duele a todos los hondureños, pero en los negocios y el marketing, hay una verdad fundamental: No necesitas estar en el campo para capitalizar el juego.
En lo personal y desde mi perspectiva en marketing deportivo, lo que veo no es un mundial lejano que sucede en otro país. Veo 48.2% de hogares hondureños apasionados listos para consumir. Veo $3,000 millones en remesas trimestrales fluyendo desde el país sede. Veo una marca de país con destinos de clase mundial esperando ser descubiertos y veo una oportunidad de conexión emocional entre una institución financiera como Grupo Ficohsa y sus clientes que solo ocurre cada cuatro años.
La ola ya está formada. La pregunta es si Honduras (sus marcas, sus instituciones, su sector público y privado) tiene la tabla lista para surfearla.
Sobre el autor:
Romel Palma
Profesional de marketing estratégico con más de 18 años de experiencia en comunicación, digital, reputación, marketing deportivo y publicidad.
Actualmente Gerente de Marketing Deportivo de Grupo Ficohsa.
Por: Romel Palma
Gerente de Marketing Deportivo Grupo Ficohsa



