Kylian Mbappé ha vuelto a hacer historia en la Copa del Mundo de 2026. Durante el partido por el tercer lugar contra Inglaterra, celebrado en Miami, el capitán de la selección de Francia anotó un doblete espectacular.
Con estos dos tantos, el delantero de 27 años alcanzó la impresionante cifra de 22 goles en apenas 22 partidos disputados a lo largo de tres mundiales, convirtiéndose oficialmente en el máximo goleador histórico de la competición.
El logro de Mbappé llegó en un momento de máxima tensión para su equipo. Francia la estaba pasando muy mal y se marchó al descanso perdiendo por una goleada de 4-0 ante los ingleses.
Sin embargo, al inicio de la segunda mitad, el atacante francés tomó las riendas del equipo y marcó por partida doble. Aunque el panorama era oscuro para los galos, sus goles sirvieron para evitar que se fueran en blanco y para consolidar su nombre en lo más alto del fútbol mundial.
Con estas dos anotaciones en el cierre de su participación, Mbappé también se afianzó en la cima de la tabla de goleadores del torneo actual, llegando a un total de 10 goles.
Este desempeño le permite tomar una ventaja clave en la carrera por la Bota de Oro de este Mundial, superando por dos anotaciones a su más cercano perseguidor, el astro argentino Lionel Messi, quien se quedó momentáneamente con 8 goles.
La batalla entre estas dos estrellas ha sido el gran motor y el mayor atractivo del torneo. Con su doblete, Mbappé dejó atrás el empate de 21 goles que mantenía con el capitán argentino en la tabla histórica de los mundiales.
La hazaña del francés es descomunal si se toma en cuenta su juventud, pues a sus 27 años ya mira a todas las leyendas del fútbol desde lo más alto del podio goleador.
A pesar del récord del francés, la historia del Mundial de 2026 todavía guarda su último capítulo. Lionel Messi tendrá la oportunidad de responder este domingo cuando Argentina se enfrente a España en la gran final del torneo.
El capitán argentino buscará no solo guiar a su país hacia el título, sino también marcar los goles necesarios para intentar recuperar el liderato histórico y arrebatarle la Bota de Oro a un Mbappé que, de momento, ya es el amo y señor de las Copas del Mundo.




