La segunda jornada del Mundial 2026 volvió a confirmar que las grandes estrellas están marcando la diferencia en el torneo. Tras una jornada cargada de emociones, Erling Haaland se robó los reflectores al liderar la victoria de Noruega por 3-2 sobre Senegal, resultado que aseguró la clasificación de los escandinavos a los dieciseisavos de final y consolidó su candidatura como una de las selecciones más peligrosas del certamen.
El atacante del Manchester City firmó un nuevo doblete y cerró una noche brillante en el New York New Jersey Stadium. Primero sacó un potente remate imposible para el guardameta rival y luego mostró toda su calidad con una definición elegante para ampliar la ventaja noruega. Su actuación llegó en una jornada donde también brillaron Lionel Messi con Argentina y Kylian Mbappé con Francia, ambos autores de dos goles para sus respectivas selecciones.
Las cifras de Haaland continúan siendo impresionantes. Con la camiseta de Noruega ya suma 59 anotaciones en apenas 52 partidos, mientras que sus registros a nivel de clubes también reflejan una capacidad goleadora extraordinaria. Además, en este Mundial ya acumula cuatro tantos en dos encuentros, convirtiéndose en uno de los máximos artilleros de la competencia.
Noruega volvió a exhibir un fútbol ofensivo y dinámico, impulsado por figuras como Martin Odegaard, Alexander Sorloth y el joven Antonio Nusa, quien continúa destacando por su talento y desequilibrio. Sin embargo, los nórdicos también mostraron algunas debilidades defensivas que permitieron a Senegal mantenerse con vida durante gran parte del compromiso.
El marcador lo abrió Marcus Pedersen, pero fue Haaland quien terminó inclinando definitivamente la balanza con sus dos anotaciones. Senegal reaccionó gracias a un doblete de Ismaïla Sarr y llevó incertidumbre hasta los últimos minutos, aunque los africanos no lograron evitar la derrota en un encuentro que mantuvo la emoción hasta el pitazo final.
Con este resultado, Noruega alcanzó seis puntos y comparte el liderato del Grupo I junto a Francia, ambas ya clasificadas a la siguiente ronda. La celebración fue completa para los europeos y tuvo un momento especial cuando el seleccionador Ståle Solbakken se dirigió a las gradas al finalizar el partido para abrazar efusivamente a su esposa, cerrando una noche inolvidable para el combinado nórdico.


