El Brasilia de Río Lindo sueña con lograr el ascenso a la primera división del fútbol hondureño, prueba de ello fue eliminar el pasado domingo a Boca Juniors ganando ambos partidos de la llave en los octavos de final de la Liga de Ascenso.
Pese al triunfo, no todo fue alegría esa noche para los de Río Lindo, ya que tras que finalizará el partido, el jugador Julián Ávila salió del terreno de juego con complicaciones para respirar, levantando temor entre los aficionados que asistieron al estadio y sus compañeros.
Diario DIEZ se contactó con el entrenador, Freddy Escobar, quien narró el momento de tensión que vivieron esa noche, también explicó cuál fue el resultado médico que brindó la clínica sobre el estado de salud y lo que provocase el problema respiratorio que sufrió.
"Nosotros estábamos en la cancha cuando los compañeros notaron la situación y llamaron al cuerpo de bomberos para que lo atendieran. Después, cuando se lo llevaron, hubo incertidumbre", contó Escobar en el momento que el jugador fue auxiliado dentro del inmueble deportivo.
Y añadió, "Julián hizo un enorme esfuerzo durante el partido. Él presentaba molestias, decía que le dolía la cabeza y que vomitó en una ocasión. Aun así, no se quería salir del juego. Al final tuvo un desgaste que le provocó una dificultad para respirar, ahí recibió los primeros auxilios".
Tras no dar mejora, Julián fue llevado por los médicos acompañado de la directiva del Brasilia a una clínica privada para recibir una atención inmediata, "Fue trasladado de emergencia, lo llevaron en ambulancia y la directiva lo llevó a un centro privado. Le realizaron un hemograma, le tomaron la presión y otros chequeos. Al final salió que estaba un poco deshidratado y que tenía un problema estomacal".
Finalmente, Freddy expresó el alivio que sintieron al recibir noticias positivas de su jugador, "En el camerino todos estaban pendientes. La directiva nos mandó evidencias de que estaba bien, incluso un video donde él hablaba tranquilo. Eso nos calmó.
"Más tarde nos reunimos con él, compartimos y vimos que ya estaba mejor, incluso pudo comer, y ahí ya todo el grupo se quedó más tranquilo”, cerró el estratega catracho luego de la odisea que pasaron junto a Julián y la junta directiva.
Julián Ávila ya se encuentra entrenando junto al resto de sus compañeros, enfocados para enfrentar a la Real Sociedad de Tocoa en los cuartos de final de la Liga de Ascenso y seguir con la ilusión de poder ascender a la máxima categoría del balompié hondureño.