En los pasillos del FC Barcelona la tranquilidad dura poco cuando de las fechas FIFA se trata. En esta ocasión, el malestar en la intimidad del club tiene como nombres propios a Hansi Flick y Carlo Ancelotti. La causa principal es el desgaste físico al que el entrenador italiano está sometiendo a Raphinha en la Selección de Brasil, situación que en el conjunto catalán consideran desmedida y arriesgada.
La chispa de la molestia volvió a encenderse tras un reciente partido amistoso donde Brasil se enfrentó a Australia. A pesar de no tratarse de un compromiso oficial de alta exigencia, Ancelotti mantuvo a Raphinha dentro del campo durante los 95 minutos del encuentro. En el Barcelona cayó muy mal que el atacante fuera uno de los pocos futbolistas en completar todo el partido, sobre todo considerando el apretado calendario que afronta el club.
El trasfondo del enojo de Hansi Flick responde a dos factores clave: el momento de forma del jugador y la diferencia de trato respecto a los futbolistas del Real Madrid.
Por un lado, Raphinha se ha convertido en la pieza más determinante del ataque azulgrana. Ante las salidas de Robert Lewandowski y Ferrán Torres, Flick apostó por ubicar al brasileño como delantero centro, y el rendimiento ha sido demoledor: registra 14 goles y 3 asistencias en solo ocho partidos disputados en el inicio de LaLiga. Sin embargo, el temor a una recaída física está muy presente, recordando que la temporada pasada molestias musculares frenaron al atacante justo en su mejor momento. Diario Sport hasta le dedicó un artículo.
Por otro lado, desde el cuerpo técnico de Flick perciben cierta disparidad en las rotaciones que realiza Ancelotti. Durante el mismo partido contra Australia, Vinicius Jr. y Endrick, ambos jugadores del Real Madrid, fueron sustituidos a los 16 minutos del segundo tiempo para evitar sobrecargas. Del mismo modo, el joven Estevao también tuvo descanso minutos después. Mientras en el club blanco respiraron aliviados por el cuidado de sus figuras, en Barcelona creció la indignación por el nulo descanso otorgado a Raphinha.
No es la primera vez que Flick se molesta por este tema. Meses atrás, el técnico alemán ya había quedado disconforme cuando Ancelotti hizo jugar a Raphinha los 90 minutos frente a Bolivia en la altura. Aunque por el momento Flick ha decidido no expresar su postura públicamente, la inconformidad es total y la dirigencia azulgrana sigue con mucha preocupación el manejo de minutos de su máxima figura.
