La renovación de Vinicius Junior con el Real Madrid se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza para Florentino Pérez. Aunque en las últimas horas los dirigentes del club y los representantes del delantero se reunieron para calmar las aguas y acercar posiciones, la paz duró muy poco. Cuando parecía que la firma estaba encaminada, el jugador dio un paso inesperado que volvió a encender todas las alarmas.
En una movida que sacudió las redes sociales, Vinicius borró de su cuenta de Instagram todas las publicaciones, quitó su foto de perfil y eliminó cualquier mención que lo vinculaba como futbolista del Real Madrid.
Este gesto cayó como un balde de agua fría en la directiva y provocó un enorme malestar entre los hinchas merengues, quienes lo interpretaron como una clara señal de distanciamiento.
Detrás de este movimiento hay una presión muy fuerte desde Inglaterra. El Arsenal se metió de lleno en la negociación con una propuesta gigante:
-Oferta por el traspaso: 140 millones de euros para sacarlo de España.
-Rol en el equipo: Ser el líder absoluto del proyecto deportivo.
-Contacto directo: El entrenador Mikel Arteta ya se habría comunicado personalmente con el brasileño para explicarle el plan y convencerlo de mudarse a Londres.
Por su parte, el Real Madrid mantiene sobre la mesa una propuesta de renovación de 23 millones de euros por temporada, sumado a un porcentaje mayor en los derechos de imagen del jugador. Sin embargo, en la Casa Blanca la paciencia se terminó.
La directiva le exigió a Vinicius una respuesta inmediata para no estirar más un desgaste que llegó al límite. La moneda está en el aire y la continuidad del crack brasileño en Madrid hoy es un enorme misterio.

