El futuro de Ferrán Torres ha dado un giro inesperado. El delantero español tiene un acuerdo total para convertirse en nuevo jugador del Paris Saint-Germain, un movimiento impulsado por el propio Luis Enrique para ocupar el lugar que dejó Gonçalo Ramos tras su marcha al AC Milan. La falta de avances en la renovación de su contrato con el FC Barcelona y la búsqueda del club de ingresar dinero para fichar a Julián Álvarez terminaron por acelerar su salida.
Según informan medios desde Francia, la operación responde a un deseo expreso del técnico del PSG, quien habría contactado directamente al atacante para convencerlo. Ferrán, por su parte, aceptó la propuesta al no sentirse plenamente valorado en la entidad azulgrana, donde percibe que la directiva no lo considera el relevo natural de Robert Lewandowski a pesar de sus buenos números cada vez que suma minutos.
La relación entre el jugador y los despachos del club se enfrió considerablemente en los últimos meses. Ferrán esperaba negociar su extensión de contrato antes del Mundial, su vínculo actual vence en 2027, pero la falta de llamadas por parte de la directiva fue interpretada por el atacante como una clara muestra de desinterés hacia su continuidad.
Ante este escenario y el riesgo de que el jugador llegue a su último año de contrato, en el FC Barcelona ven este mercado como el momento idóneo para negociar su traspaso: La entidad azulgrana busca ingresar alrededor de 70 millones de euros (superando los 55 millones que pagó por él hace cinco años).
Aunque Hansi Flick valora sus cualidades, entiende que una venta de esta magnitud es una oportunidad estratégica para las finanzas de la institución. El dinero obtenido por el traspaso de Ferrán servirá para financiar el fichaje de Julián Álvarez, la gran prioridad del Barcelona para liderar el ataque en los próximos años.


