El delantero francés del Real Madrid Kylian Mbappé ha sido reconocido por la revista francesa "Onze Mondial" con el premio Onze de Oro, galardón que otorgan los lectores al mejor jugador de la temporada 2025-2026.
El Real Madrid confirmó este lunes que su jugador ha logrado el 48,2 % de los votos, para relevar en el palmarés del premio a su compatriota Ousmane Dembele, último ganador del Balón de Oro y dos veces ganador de la Liga de Campeones con el PSG.
En la votación Mbappé ha superado al portugués del PSG João Neves (11,9%) y al georgiano también del equipo parisino Khvicha Kvaratskhelia (10,8%), para ganar este trofeo por primera vez en su carrera.
Kylian Mbappé fue el máximo goleador de la última edición de la Liga de Campeones, con 15 goles, por delante del inglés del Bayern Múnich Harry Kane, con 14, y del argentino del Atlético de Madrid Julián Álvarez, con 10, y también fue el máximo anotador de LaLiga, con 25.
Además, ganó la Bota de Oro del Mundial 2026 con 10 goles y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los mundiales.
Con sus dos tantos ayer en la victoria del Real Madrid ante el Sevilla (4-1) en LaLiga, Mbappé se situó a tres del liderato de la tabla de anotadores que encabeza el brasileño Raphinha, atacante del Barcelona, con 12.
“He demostrado una y otra vez que puedo hacer tonterías"
En la entrevista posterior a la entrega del galardón, el atacante ofreció su cara más personal e íntima sobre su mentalidad, la percepción pública, la gestión de la presión y su amor por el fútbol.
Durante la conversación, el internacional francés abordó sin rodeos la imagen idealizada que mucha gente tiene de él y desarmó de inmediato el mito del chico perfecto:
"Quien piense que soy perfecto, ¡no tiene televisión! He demostrado una y otra vez que puedo hacer tonterías. Y estoy de acuerdo con eso. Creo que también está bien".
El atacante explicó que los medios de comunicación y la televisión suelen deformar la realidad individual: "Nadie te conoce de verdad a través de la televisión. Por eso a veces hay análisis que están en desfase con la realidad". Para dejarlo más claro, utilizó una comparación con el cine: "Si me pides que juzgue a un actor del que solo he visto las películas, puedo dar una opinión completamente opuesta a lo que es la persona. Por eso yo no emito juicios, porque tengo la experiencia de pasar al otro lado de la pantalla y sé lo que es".
Asimismo, defendió su mentalidad y su convicción de ser el mejor, una actitud que no siempre se comprende en Francia pero que él considera indispensable: "Lo comprendo todo. Conozco la historia y la cultura de mi país, así que sé lo que puede provocar cuando digo cosas así. Cuando lo digo es porque lo pienso y porque es una motivación. Para hacer grandes cosas, no puedes salir al campo pensando que otros lo pueden hacer mejor que tú. Sería ponerte un límite".
Pese a su gran ambición, Mbappé situó la reflexión y la autocrítica como las verdaderas claves para mantenerse en la cima durante más de una década:
"No te conviertes en un jugador tan presente en el tiempo si no piensas, si no reflexionas, si no dudas. La duda es muy importante, porque te permite superarte, no dormirte en los laureles. Reflexiono constantemente sobre lo que puedo hacer, lo que he hecho, lo que hago".
Al hacer un balance de su trayectoria, el atacante francés no dudó en calificarse con la nota máxima: "Un diez. Lo primero que me quedo no son los goles ni los títulos, sino que en estos diez u once años no me he aburrido ni un solo año. Nunca he echado el freno de mano".
En cuanto a sus próximos retos en la cancha, detalló que busca comprender el juego a un nivel mucho más profundo: "Quiero entender de verdad los momentos de un partido, de una temporada, de una acción. Tener más control sobre lo que hago, dejar menos espacio a lo desconocido". Aunque aclaró que esto no será a costa de su esencia: "Hay que dejar sitio a la creatividad y al instinto, porque forman parte de mi juego, y eso es algo que nunca debo perder".
A sus 27 años, el delantero reflexionó sobre cómo ha cambiado su forma de afrontar la presión y las opiniones externas:
"Es difícil si te lo tomas de manera personal, y yo me lo tomaba así de más joven. Hoy tengo 27 años, tengo distancia, y entiendo que a veces hay gente que no busca analizar y que es así. Lo más importante es estar en sintonía con tus valores, con tus principios, con el mensaje que quieres enviar".
Al resumir su capacidad para amoldarse a cualquier situación, el astro galo se definió con una llamativa imagen: "Soy un tío que se adapta. Más que un camaleón, un hijo del mundo".
También tuvo unas palabras para los niños que sueñan con seguir sus pasos: "Les digo a todos esos niños que querer ser yo es ponerse un límite, y el objetivo de soñar es no ponerse límites. ¡Si pueden soñar con ser más que yo, que no se frenen!". Además, rechazó tajantemente cualquier lamento sobre los costes de la fama: "Siempre me he sentido un privilegiado. Me parecería fuera de lugar, en el mundo en el que vivimos, quejarme de ser Kylian".
Para cerrar, Mbappé se mostró categórico al hablar de su nivel de felicidad actual: "Claro que soy un hombre feliz. He tenido la vida que siempre quise tener. Siempre quise ser futbolista, y he cumplido mi sueño de jugar las mejores competiciones cada fin de semana. ¿Qué me haría falta para ser más feliz? Nada. En la vida no soy alguien que busque siempre tener más. En el trabajo sí, pero en la vida no. Hay que saber contentarse con lo que uno tiene".
