El empate 1-1 frente a Jamaica consumó lo que la afición y la prensa consideran un doloroso fracaso: la Selección de Honduras quedó fuera de la siguiente ronda en la Liga de Naciones. Tras el pitazo final, uno de los futbolistas más buscados fue Dereck Moncada, la joya en la que la afición tiene puestas muchas esperanzas de cara al nuevo proyecto que lidera el entrenador José Francisco Molina.
Pese al golpe de la eliminación, Moncada no se escondió y dejó sus sensaciones tras disputar su primer torneo oficial con la camiseta mayor.
“No se logró el objetivo, pero me queda la tranquilidad de que lo dimos todo. Toca seguir trabajando para lo que se viene”, expresó el joven futbolista al ser consultado sobre el balance del torneo.
Al ser cuestionado sobre si la selección de Honduras está retrocediendo o atravesando un estancamiento tras no avanzar de fase, Moncada prefirió responder con prudencia: “Es mi primera vez en una competición oficial, por lo que considero que aún no tengo la experiencia suficiente para responder a ese tipo de preguntas”.
Sin miedo a la responsabilidad
Con la llegada de Molina al banquillo, la afición ve en Dereck Moncada a una de las piezas llamadas a liderar el recambio generacional. Sobre la presión que se genera a su alrededor y las altas expectativas de la gente, el jugador demostró madurez en sus palabras.
“Los encargados somos todos; cada uno debe aportar lo mejor de sí. Si me otorgan esa responsabilidad, la asumiré en su debido momento”, aseguró.
En cuanto al sentir dentro del vestuario, el atacante reconoció que hay cosas por corregir de inmediato, aunque agradeció la oportunidad que está viviendo a su corta edad. “En lo personal me siento tranquilo por esta linda oportunidad, pero como selección sabemos que debemos mejorar en muchos aspectos”, señaló.
Finalmente, Moncada valoró el apoyo de los futbolistas de más recorrido dentro del grupo e invitó a los aficionados a mantaner la fe en este proceso. “Conseguiremos cosas importantes, primero Dios. Hay que confiar”, cerró.
