Alberth Elis, el veloz extremo hondureño conocido por su explosividad y liderazgo, ha atravesado un camino accidentado en los últimos años. Un golpe en la cabeza durante un partido con Burdeos en Francia lo dejó en coma inducido que lo llevó a estar un año y medio sin competir.
Su regreso gradual en el Olimpia, donde poco a poco recuperó confianza anotando goles, lo impulsó de nuevo hacia Europa, específicamente a Portugal donde ya había estado. Sin embargo, esa experiencia en Marítimo se convirtió en una nueva pesadilla que lo marginó y lo obligó a rescindir contrato.
Ese incidente en Burdeos no solo interrumpió su carrera, sino que lo sacó de la Selección de Honduras, donde era figura estelar y capitán. Elis se perdió por completo el proceso clasificatorio al Mundial 2026 bajo la dirección de Reinaldo Rueda, un vacío que aún duele en un equipo que necesitaba su desequilibrio en el ataque.
"No tuve muchos minutos, el entrenador que me llevó, al mes salió y el que llegó él me dijo que no iba a contar conmigo y que no iba a tener minutos y a partir de ahí rescindimos contrato", comenzó diciendo Elis a Tvc.
Agregó: "Anoté tres goles en Olimpia y me comenzaron a llamar, entonces decidí irme y llegué a Marítimo, pasó lo que pasó y no sumé minutos, no jugué y era lo que necesitaba, ahora estoy aquí y estoy trabajando para volver más fuerte".
Con apenas 93 minutos en total y sin poder estrenar el tablero goleador, el hondureño Alberth Elis quedó relegado por decisiones técnicas. En febrero de 2026, optó por la rescisión contractual, cerrando un capítulo amargo en Portugal que contrastó con sus mejores días en el Boavista y también en Francia.
Elis, de 30 años, ahora enfocado en su recuperación física y mental, aspira a volver a brillar y se entrena junto a un amigo de infancia, Deiby Flores, jugador hondureño que también está sin equipo tras romper convenio en Arabia Saudita.