Alfredo Mejía reaparece: su nuevo rol en el fútbol, lo que dice de Kervin Arriaga y su reflexión sobre el Real España

Alfredo Mejía habló en exclusiva con Diario DIEZ. Contó cómo es su nueva vida y también dijo lo que piensa sobre Kervin Arriaga.

21 de agosto de 2026 a las 10:23

Luego del traspaso de Kervin Arriaga al AEK Atenas, la lista histórica de catrachos en el fútbol griego asciende a 14; sin embargo, no hay duda de que el que más éxito ha tenido es Alfredo Mejía, manteniéndose durante 12 años en el país meridional.

Ya con un año desde que colgó los tacos, su rol dentro del fútbol ha dado un giro de 180 grados y es por eso que Diario DIEZ contactó al ex Real España, Motagua y Marathón para conocer de su nueva vida.

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“Hoy en día es lo que estamos tratando de implementar aquí en Houston, en la academia de Kalamata, y buscando ese talento en el fútbol americano. Aquí hay mucho latino, hondureño, salvadoreño, mexicano y andamos en busca de ese talento”, expresó el director general de las inferiores del Kalamata.

El oriundo de El Negrito, Yoro, también dio su valoración sobre la llegada del ‘Misilito’ al balompié griego y dejó un mensaje a todos los que ven como un retroceso su llegada al AEK Atenas; además, reveló por qué no volvió a la Liga Nacional.

La charla estuvo tan entretenida que le dio espacio para contar una anécdota de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, dar a conocer los tres técnicos que más lo marcaron en su carrera y ser claro al decir que al futbolista hondureño le hace falta “pasión”.

Alfredo Antonio no dejó escapar el momento para recordar lo que vivió con Real España en sus tiempos de futbolista y se sigue llenando de emoción; no descartó un día poder trabajar en la institución.

-LA ENTREVISTA CON ALFREDO MEJÍA-

¿Qué ha sido de Alfredo Mejía? ¿Cómo ha sido esa nueva vida ahora viviendo ya radicado en Estados Unidos?

Estamos muy contentos de estar aquí. Tenemos un mes y medio de haber venido de Grecia. Estuvimos un año allá con los trámites de documentación, preparándonos y analizando al equipo principal para traer sus ideas a nuestra academia en Houston. Hoy en día estamos tratando de implementar eso en la academia de Kalamata y buscando ese talento en el fútbol americano. Hay mucho latino, hondureño, salvadoreño, mexicano, y andamos en busca de ese talento.

La labor suya es ser técnico, cazatalentos o una especie de director deportivo para el equipo de Grecia. ¿Cuál es la labor exactamente?

El papel principal es ser el director general de las academias, el que las forma y busca el talento que hay en Estados Unidos. Ese va a ser uno de mis roles principales: buscar ese talento y prepararlo para conseguirle una oportunidad en el fútbol europeo, en nuestro equipo principal, Kalamata.

¿Y usted a qué le apunta personalmente a futuro?

Estoy comenzando por el hoy. Me gusta el trabajo que hago buscando talento. Siempre he estado dentro de la cancha y es algo que sigo realizando aun siendo director. Me involucro con los niños en los entrenamientos porque me apasiona mucho, pero tomo las cosas con tranquilidad. Tengo un puesto, debo trabajar en ello y trato de ayudar en lo que puedo y creo. Trabajamos con niños de 8 o 9 años y en la categoría U-13, donde implementamos la metodología del fútbol griego. Los ayudamos con nuestra experiencia de 12 años allá. Es uno de los objetivos principales del presidente que me trajo: buscar ese talento porque sabe que en Estados Unidos hay bastante y ha confiado mucho en mí. Esperamos hacer un trabajo muy bueno.

En cuanto a esa misma labor, se trabaja también con varios hondureños. ¿Tienen de repente ya algunos en la academia?

Sí, hay varios niños pequeños de 9 o 10 años, y otros de 13 con los cuales queremos trabajar despacio y a buena letra. Queremos brindarles la oportunidad a futuro de ir a entrenar con las academias y el equipo de Kalamata para que abran su espacio y conozcan la metodología de trabajo del fútbol griego.

Por ahí hay muchas personas que de repente están confundiendo el tema de que ahora va a ser técnico. ¿Usted ha sacado cursos o licencias para ser director técnico?

No he sacado los cursos para ser entrenador. Lógicamente tengo que hacerlo al mayor nivel y es uno de los objetivos: capacitarme y ser entrenador. Hoy estoy contento con lo que hago, pero debo capacitarme para enseñar a los niños en todos los aspectos, no solo en lo futbolístico sino también en lo mental, preparándolos para cuando tengan la oportunidad de salir al extranjero.

¿Y ahora como aliado está Johnny Leverón?

Johnny ha sido un compañero de viaje durante toda nuestra carrera de futbolistas. Hoy está conmigo en la academia; lo sumamos al proyecto y está contento. Es un gran profesional como futbolista y hoy como formador. Considero que puede ayudarme en el proyecto que tenemos con el equipo de Grecia.

Me llamó la atención lo que dijo, que llevaba 12 años. Jugó 12 años en Grecia, así que conoce muy bien el fútbol griego, y se me vino a la mente el reciente fichaje de Kervin Arriaga al AEK de Atenas. ¿Qué opinión le merece ese traspaso?

Su llegada al fútbol griego es un paso importante por los jugadores de calidad que están viniendo de la Liga Española, como Olympiacos que también fichó a un jugador del Mallorca. Eso es importante. Esperamos que Kervin Arriaga se adapte bien y le vaya excelente, como le fue en España.

¿Cuánto puede potenciar a Kervin Arriaga jugar en el AEK Atenas?

El AEK es uno de los equipos más importantes y el actual campeón. Tiene una afición exigente y un estadio muy importante. Le van a exigir muchísimo; ojalá tome las cosas con seriedad y se le dé bien.

Por ahí muchas personas catalogan como un retroceso pasar de la Liga Española a la Liga de Grecia. ¿Cómo lo cataloga usted? ¿Cómo lo ve?

Son dos ligas distintas. Una es de las más importantes y la de Grecia está en alza, con ventas recientes a equipos como Arsenal y Borussia Dortmund. La gente desconoce esas cosas porque se enfoca en otras situaciones, pero el fútbol griego acaba de realizar tres de las ventas más importantes de su historia. Eso habla del crecimiento que está teniendo a nivel de liga y de jugadores.

Kervin Arriaga es nuevo jugador del AEK de Atenas.

Grecia le ha abierto mucho las puertas a los futbolistas hondureños. Son una lista como de 14, si no estoy equivocado, a lo largo de la historia y recientemente fue el caso de Palma, Edwin Chirinos y ahora Kervin. ¿Es atractivo el jugador catracho para la liga de Grecia?

Creo que sí. El futbolista hondureño puede adaptarse muy bien a la liga griega; es adecuada para crecer y dar el salto a otra liga importante, aunque también tiene sus exigencias.

¿Cómo es jugar en Grecia?

Año con año llegan futbolistas de mayor nivel y la adaptación no es fácil. El tema de las aficiones, las rivalidades, el fútbol apretado y el idioma son de las circunstancias más difíciles. El que trabaja fuerte y con honestidad sale adelante.

Se enamoró de Grecia usted. Llegó y no se volvió a ir.

Grecia es uno de los países que como familia amamos mucho. Hice parte de mi carrera allá, 12 años en total. Se me dio bien el país y su fútbol, la gente nos conoce mucho. Mi hijo mayor nació allá y el menor creció ahí. Le tenemos un gran amor por todo lo que nos dio.

¿Por qué no volvió a Honduras a jugar ya en los últimos años de su carrera? ¿Por qué no se vino a retirar acá?

Siempre pensé retirarme en Grecia. Ya había hecho mi camino en Honduras: fui campeón con Real España, una de las instituciones más importantes de mi vida, y dejé muchos amigos en Marathón y Motagua. No vi conveniente ir a retirarme a Honduras, sino en un país donde respetan la veteranía y el liderazgo. Lo había decidido desde antes.

¿Aquí no respetan mucho eso?

No. Cuando vas teniendo 34 o 35 años, la afición y las directivas te van haciendo a un lado. No lo toman a bien como en Europa o en Grecia, donde había respeto por mi carrera y por todo lo entregado. Preferí retirarme allá por el cariño de la gente y por temas personales: mis hijos estaban en la escuela y no era un movimiento idóneo para la familia.

¿En un futuro le gustaría venir a trabajar a Real España? ¿A traspasar un poco lo que está aprendiendo o lo que va a aprender a futuro?

Sí. Hace poco hablé con el presidente Elías. Hay un respeto y un cariño para él y para el Real España. Si más adelante se da la oportunidad habrá que analizarlo en familia. En lo que podamos ayudar y orientar como exfutbolistas, bienvenido sea.

¿No volvió a ser aquel Real España cuando estaban ustedes, con Zanabria?

Se ha tocado mucho ese tema. Como dijo un entrenador hace poco: es la pasión. Si lo haces con pasión y amor por el club, las cosas son más fáciles y van a verse resultados positivos. Es algo innegociable que me gustaría implementar desde afuera: el amor por el escudo y por lo que se hace.

¿Y honestamente la pasión se ha perdido en el futbolista hondureño?

Sí, pienso que hoy las cosas se les hacen más fáciles. En nuestra época teníamos adelante a Pavón, Douglas Caetano, Macías, Edder Valladares, Pescado Rodríguez. Cada día era una oportunidad en los entrenamientos para entrar en la lista de convocados. Para estar a su nivel o jugar unos minutos debíamos dar el 200% cada mañana; no había margen de error. La confianza que el profe Zanabria depositó en nosotros fue por lo mostrado en el día a día. Si un veterano se relajaba, nos tocaba a nosotros apretar. Ese era el compromiso diario: el sábado llegabas preparado y con el cuchillo entre los dientes.

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Buenos recuerdos.

Son recuerdos muy lindos de mi vida como futbolista. Aprendí mucho de esos jugadores y los respetaba, pero consumía todo lo bueno: el liderazgo y la mentalidad de Pavón, quien siempre me aconsejaba. Tuve la bendición de compartir después con Amado Guevara y otros líderes muy positivos. En Real España, Carlos Pavón me ayudó en mi crecimiento cuando era un cipote.

Y aprendió bien porque a los 20 años ya era capitán de Real España.

A los 20 años salimos campeones, siendo uno de los capitanes más jóvenes en la Liga Nacional con Real España. Son recuerdos que te llenan el corazón de emoción.

¿Cuál es esa piedrita dentro del zapato que hace que no logremos estar otra vez entre las potencias, entre las selecciones que van a las Copas del Mundo?

Un poco de lo que hablábamos: el compromiso, la pasión, el respeto por el escudo y entregarse en cada convocatoria sabiendo que no regalan nada. Cuando estén en la Selección deben sudar la camiseta. Calidad hay; solo es de apoyarlos y que se comprometan consigo mismos.


La Federación se ha acercado a usted ahora que también mira jóvenes por todo Estados Unidos. De repente tiene un hondureño por ahí, ¿hay alguna comunicación?

Por ahora no, pero es la idea. No solo para Kalamata; si veo talento para la Sub-17 o Sub-20, se los recomendaré porque hay de sobra. Me he sorprendido al encontrar niños de 13 a 15 años con gran calidad que no se han mostrado. Si puedo ayudar a la Selección a encontrar talento, lo haré. Que nos presten atención es otra cosa, pero lo haré porque pasé desde la Sub-15 hasta la Mayor y quiero lo mejor para los chicos.

¿Cuál es el momento más bonito que usted vivió siendo seleccionado nacional?

Los Olímpicos de Londres. Es de las cosas más hermosas que nos pasaron en la vida.

¿Y qué anécdotas recuerda de ese momento?

Una que nadie sabe. Nos enfrentamos a España e íbamos ganando 1-0. Esos tipos jugaban como en PlayStation: los pases filtrados y la movilidad solo los veíamos ahí. Verlo en vivo fue totalmente distinto. Después de ganar ese partido llegamos destruidos al restaurante y nos reíamos todos porque le habíamos ganado a la España de Juan Mata, David de Gea e Isco. Parecía imposible, pero lo logramos con pura pasión.

Y antes de ese partido, ¿qué se dijo entre ustedes? “Uy, vamos a jugar con estos locos, que estos juegan aquí, juegan allá”.

Estábamos en el mismo hotel. Fui al lobby y me encontré a Javi Martínez, que estaba en el Bayern Múnich. Empezó a hablar conmigo y me preguntó cómo era Honduras. En el momento me preguntaba quién era y después me di cuenta. Una cosa impresionante, de locos.

En su estadía en Grecia y ya con el renombre que tenía Alfredo Mejía, ¿recomendó algún futbolista catracho?

Siempre hablaba con la gente y los recomendaba para que miraran la Liga Hondureña. El tema es que no es fácil con las pretensiones de los equipos; cuando preguntaban al representante y daban el precio, los clubes se corrían. A mí me tocó diferente: fui a mostrarme, me quedé e hice mi carrera.

¿A quién recomendó?

En su momento me gustaba mucho Edwin Rodríguez. Lo recomendé para que el Aris lo pidiera a préstamo y no regresara a Honduras. Al final no se dio por falta de cupo de extranjero, pero fue uno de los que recomendé.

¿Qué anécdota recuerda de su estadía en Grecia? De esa que le da risa, de esa que lo marca siempre.

Al principio no sabía el idioma y repetía palabras que nos decimos entre compañeros, pero que no se le pueden decir al árbitro. Una vez cometieron una falta, yo ya había salido y reclamé. Mis compañeros se reían y me advirtieron que si el árbitro me escuchaba me expulsaría. Afortunadamente no me oyó. Con los años y la experiencia ya tenía otra conversación con los árbitros y nos tratábamos con respeto mutuo.

¿De qué entrenador tomó una mayor escuela usted?

Hubo uno que me marcó desde el inicio en Real España: Primitivo Maradiaga. Después estuvo Zanabria, y del profe Pinto aprendí muchísimo.

Es yuca, pero se aprende. A la brava, ¿no?

Es parte de la enseñanza. A él no se le escapa un solo detalle; es muy detallista, especialmente con la camada joven.

¿Por qué ser un gran jugador no garantiza ser un buen técnico?

Es una pregunta que me he estado haciendo esta semana. En Honduras, técnicos como Carlos Pavón, Amado Guevara o Dani Turcios no tienen el mismo respaldo que los extranjeros; al técnico nacional no le aguantan mucho. Capacidad hay. Si le dan la oportunidad a gente sin experiencia previa, ¿por qué no dársela a Dani Turcios en Primera División? Pavón estuvo en Marathón y sabe manejar un grupo; Amado también me dirigió en la Selección. Si les dan la oportunidad y paciencia, pueden hacer cosas importantes.

¿Qué espinita le quedó ahí marcada en su carrera como futbolista?

El Mundial con la Selección Mayor al que no clasificamos con Pinto. Nos quedamos en el repechaje. Le ganamos a México y después vino el gol fantasma; esa es la espinita que me quedó por el nivel mostrado. Aun así, estoy satisfecho con las decisiones que tomé y con lo que hice en el fútbol hondureño y griego.

Entonces, si repasa su carrera, ¿está totalmente conforme con todo lo que pasó?

Completamente satisfecho con todo lo que hice en el fútbol hondureño y en el fútbol griego.

Top tres de mejores jugadores contra los que jugó.

Neymar, Alexis Sánchez y Arturo Vidal.

La pelea más fuerte que tuvo dentro del fútbol.

Nunca tuve una pelea fuerte, solo roces normales. El típico momento que todo el mundo me recuerda es cuando me encaré con Neymar, pero no pasó de ahí.

Usted es una persona bien tranquila, pero en la cancha se convertía, ¿no?

Era parte de la pasión. Siempre fui entregado al 100%. Al principio la pasión me ganaba, pero después la combiné con la experiencia para manejar las cosas diferente. En Grecia la mostraba mucho, pero con más recorrido y respeto con los árbitros.

El día que lloró.

Cuando Levadiakos y Kalamata hicieron mi retiro. Las palabras de ellos me llenaron el corazón y fue de los momentos más emotivos de mi vida.

¿Y su primer salario como profesional?

Real España. Real España me dio todo.

Mario Jafeth Moreno
Mario Jafeth Moreno
Periodista

Licenciado en periodismo, egresado de la UNAH VS y con experiencia en el periodismo deportivos desde 2021. Actualmente laboro para Diario Diez, La Prensa y El Heraldo.

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