El entrenador de Olimpia, Eduardo Espinel, no ocultó su frustración tras el polémico desenlace del partido frente a Olancho FC, que terminó con el retiro del conjunto pampero del terreno de juego.
El técnico uruguayo cuestionó las decisiones arbitrales, lamentó la imagen que proyecta el fútbol hondureño y lanzó fuertes reflexiones sobre la falta de profesionalismo, las condiciones de los estadios y la necesidad de tomar decisiones para mejorar el campeonato nacional.
CONFERENCIA DE PRENSA DE EDUARDO ESPINEL
-¿Qué información tiene sobre lo sucedido y cómo termina el partido?
Primero, siempre agradeciendo a Dios por estar en este momento acá. No tengo ninguna versión; ni dentro de la cancha tuve una. Creo que los entrenadores merecíamos conocer la decisión del árbitro antes de que el rival se retirara, para saber qué iba a pasar. Pero la verdad estoy sorprendido, triste, desesperado. Tengo un montón de situaciones en la cabeza que cuesta digerir. No tengo ni la menor idea de qué ha pasado ni qué pasará con respecto a este partido.
-Desde hace un par de meses existe el debate sobre cuál es la mejor liga y si realmente estamos compitiendo. Cuando suceden situaciones como esta, ¿qué pensamientos se le vienen a la cabeza?*
Ya lo he dicho anteriormente. Me da tristeza y encuentro respuestas de por qué a nivel de selección también estamos mal. Yo no me quejaba, pero sí les hacía entender a los árbitros que no se pueden jugar solamente 20 minutos de los 45 que tiene un primer tiempo. ¿Cómo vamos a mejorar el fútbol así?
Siempre hay que interpretar qué situaciones permiten darle continuidad al juego y cuáles no, pero no se puede perder tanto tiempo. No podemos estar constantemente detenidos, viendo una pausa o escuchando conversaciones por cada falta que se sanciona.
En ese primer tiempo estaba bastante molesto porque veía que se hacía todo lo posible para que el juego no tuviera continuidad. Después ustedes me preguntan por qué estamos así a nivel de juego y de selecciones. Bueno, ahí están algunas de las respuestas.
-¿Había vivido anteriormente un episodio como el que ocurrió en este partido?
No, esto me ha pasado únicamente en este tipo de fútbol. Hay situaciones que se presentan dentro de la cancha que, desde el punto de vista de la imagen profesional, perjudican bastante. Por eso me siento mal.
Hablaba con el entrenador rival, Mauro, y teníamos coincidencias en algunas cosas. Esto no ayuda al profesionalismo. Seguramente hay situaciones que pueden pasar, pero nunca me había tocado vivir algo así.
Creo que acá no se aplicó el reglamento, se desconoció. Todas esas charlas y conversaciones que hubo no tenían ningún sentido. Lo que pasó hoy no tenía ninguna razón de ser. Fue totalmente innecesario.
Por ahí un club puede protestar porque considera que hubo un error arbitral, pero entonces tendríamos que protestar todos los errores, todas las decisiones que no nos parecen correctas. Cada vez que una situación no nos convenga, ¿vamos a reaccionar de esa manera?
Estamos en un terreno donde tenemos que pensar más profesionalmente y no dejarnos llevar por los impulsos. Debemos entender que representamos al fútbol nacional y que estas cosas pueden pasar. Tenemos lo que merecemos.
-¿Siente que los jugadores y los cuerpos técnicos hacen el esfuerzo necesario, pero las situaciones que rodean al fútbol hondureño terminan afectándolos?
Nosotros trabajamos todos los días. Seguramente todos los equipos hacen ese esfuerzo, pero hay momentos en los que te vence la situación. Yo ya estoy resignado, lo he dicho anteriormente.
Hay situaciones en las que antes levantaba la voz, pero ahora ya no. Me interesa terminar este torneo y poder decir que cumplimos con nuestro trabajo en Olimpia.
No hablo del juego, sino del sistema. Hay muchas jugadas que se pueden analizar y considero que el sistema está perjudicando en algunas cosas. Por eso coincido con lo que decía el entrenador rival: hablar de determinadas situaciones ya no tiene sentido.
- Después de este episodio, ¿le dan más ganas de marcharse del fútbol hondureño o piensa quedarse?**
No, de ninguna manera. Yo siempre les he dicho que soy muy positivo y que espero que alguien pueda cambiar esta situación. No sé quién, pero sigo creyendo en el fútbol hondureño.
Los jóvenes me han demostrado que tienen ganas y veo en otros equipos futbolistas con mucho potencial. Uno, como entrenador que estudió para esto, siempre trabaja para mejorar el lugar donde está. Nosotros tratamos de hacerlo.
No soy fácil de vencer. Estoy resignado ante ciertas situaciones porque no dependen de mí. Hay otras que sí están en mis manos y trato de mejorarlas. Ojalá que esas situaciones que yo no puedo solucionar puedan ser corregidas por otras personas y así las cosas mejoren.
No quiero decir que no deseo seguir trabajando en el fútbol hondureño, mucho menos. Lo que sí ocurre es que cada vez me frustro más con las situaciones amateur que están pasando acá.
-¿Cómo considera que queda la imagen del fútbol hondureño ante situaciones como esta, las malas condiciones de las canchas y los problemas de iluminación en los estadios?
A quienes me dicen lo mismo, que miran los partidos por televisión, les digo que la verdad a mí me da pena muchas veces. Pero trato de hacerles entender dónde estamos y las situaciones que se viven.
Hay clubes que hacen un gran esfuerzo y quieren jugar donde pueden, en las canchas que tienen disponibles. Pero después nos preguntamos por qué estamos como estamos desde el punto de vista futbolístico.
Vuelvo a repetir que quisiera que esto cambiara. Mejorar esa imagen no cuesta nada: necesitamos mejores canchas. Hay buenos estadios y, si no tenemos mejores terrenos de juego, deberíamos repetir los escenarios que sí están en condiciones. Los equipos que no tienen una cancha adecuada deberían jugar en instalaciones que realmente estén acordes con el profesionalismo.
Eso tiene solución. Lo que pasa es que hay que ponerse las pilas y tomar decisiones. No podemos pretender estar bien con todos. Hay que mejorar.
¿Qué se puede hacer a corto plazo para evitar que el fútbol hondureño siga deteriorándose?
Lo que pasa es que, si no se toman decisiones, es imposible. Si las decisiones se toman solamente para quedar bien con todos, no vamos a solucionar nada.
Y otra cosa que he dicho acá muchas veces es que hay que tener humildad.