Hay nombres que quedan escritos en la historia y uno de ellos es el de Gabriel Araújo Carvalho. El brasileño se ha consolidado en el fútbol hondureño y es recordado por muchos por su paso por Olimpia y aquel gol de tiro libre que le dio a los Albos el título en la Liga de Concacaf ante Alajuelense.
Hoy, el sudamericano se sigue afianzando en el balompié catracho y es una de las mejores piezas para Fernando Mira en el Génesis FC. Su nueva casa y ahora su nuevo refugio. En una extensa y amena charla con Diario DIEZ, Araújo mostró su lado más humano y se sinceró sobre las dificultades de estar lejos de su familia y el cómo ha sido su adaptación en La Paz.
El idioma no fue excusa, y hoy hasta se le sale un 'Pucha', así como cualquier catracho. Pero todo ello no lo hizo solo, ya que resaltó quién fue el jugador que más lo apoyó tras su llegada a Honduras. También confesó ser un amante del café y a la playa, así como buen brasileño.
Ahora, busca crear un nuevo capítulo con el Génesis PN: "Quiero salir campeón", mismas palabras que utilizó en su arribo al país cuando se iba a unir al Olimpia. En ese entonces lo cumplió. El brasileño relata uno de sus mejores momentos en su carrera, el gol ante Alajuela que le dio el título a los Albos en Concacaf.
Entre risas, recordó una anécdota con Pedro Troglio, el momento más "fuerte" que vivieron en su etapa y de cómo los llegó a "p*tear". En esa misma linea, no olvidó que su personalidad llevó al equipo a lo alto.
-- ENTREVISTA CON GABRIEL ARAÚJO --
"Me siento bien. Me siento más con entreno, más confiado también, porque pasé casi dos meses sin entrenar por la lesión que tuve en la rodilla, pero ahora ya me siento mejor", comenzó en su entrevista Araújo.
¿Qué tanto se sufre en un proceso así?
Bueno, la preocupación de un jugador es cuando se lesiona, y no es diferente cuando es una lesión de la rodilla, porque la rodilla utiliza la para todo. Entonces, es un poco complicado, pero tenemos que tener fuerza, porque sabemos que lo peor del jugador es cuando se lesiona, pero ya pasamos por eso y vamos a enfocar en otras cosas.
¿En qué etapa estás?
Ya estoy bien, ya jugué el juego contra España, sentí un poco pesado todavía, porque últimamente no estaba entrenando, estaba entrenando seguido, pero ahora ya estoy mejor, me siento bien y voy a volver más fuerte.
¿Ese cambio de ambiente, cómo lo tomó Gabriel? Estabas acostumbrado a la capital, ¿cómo fue ese cambio?
No, normal. Como dije a mi papá, vos te adaptas a todos los lados. Ya, ya me dijo eso, porque siempre cuando voy a un lado que es frío, allá en Brasil, mi ciudad es calor, caliente. En Salvador. Y después, cuando salí de ahí , fui para el sur, frío, totalmente frío, cerca de Uruguay. Entonces hacía menos grados, menos ocho grados, menos diez grados, entonces yo me adapto fácil a los ambientes.Y aquí es calor también, porque igual mi ciudad, mi ciudad es calor, es como la costa y me siento bien. Solo lo único que aquí no hay playa. Exacto, eso que me hace bastante falta es una playa, una playita que me encanta. Sí, en la playa siempre. Cuando estoy en Brasil, si voy a la playa, voy a encontrar a Araújo ahí, porque yo soy de la playa.
¿Cómo es un día normal para Araújo?
Aquí en La Paz es una ciudad bien tranquila, bien... Como dicen mis compañeros, bien suave, bien relajante, porque tiene cafecito en todas las esquinas y me encanta el café y siempre voy a estar ahí para uno.
¿Sos cafetero?
Bien cafetero. Desde cuando tenía sus 17 años, 15 años allá, cuando jugaba en Crucero. Ahí siempre tomaba mi cafecito también después de los partidos y en la tarde también. Por eso es que seguí para toda la vida.
¿Y llegaste a una ciudad donde son como especialistas en esa materia?
Sí, aquí nosotros visitamos a Marcala, que es la ciudad de café. Nos enseñaron cómo se hace el café.
Ahí te vi. O sea, que ahora no solamente lo disfrutaste, sino que pudiste visualizar cómo es el procedimiento.
Sí, exacto. Ese procedimiento es importante para saber qué consumimos.
¿Eso te llamó la atención más a vos?
Sí, me llamó mucha atención porque son varios cafés diferentes. Y eso me encantó saber porque allá en Brasil... Ahí, cuando pregunté cuál es el café más famoso, más..., y él dijo que era del Brasil, entonces pues todo fue bien. No solamente en el fútbol, dijiste vos. Sí, estoy bien de café. Pero me encantó conocer esas cosas, esa cultura de aquí. Me gusta estar en La Paz.
Gabriel, ¿quién es ese amigo con el que te ha marcado tu vida desde que viniste a Honduras?
Aquí en Honduras tengo muchos amigos, excompañeros de equipo. Creo que son los jugadores que más me ayudó bastante así afuera de la cancha porque me costaba hablar español, te digo que Yan Maciel me ayudó bastante cuando llegué aquí y no puedo dejar de recordar de él porque fue una persona que me ayudó demasiado. Desde mi llegada aquí a Honduras fue también por la indicación de Maciel. Entonces por él yo agradezco mucho a él por todo lo que hizo por mí aquí. Y tiene otros también como Brayan Moya, me ayudó a hablar español. La familia de Brayan también me ayudó bastante. Son varios jugadores ahí que me ayudaron porque yo solo aquí en Honduras ocupaba a alguna gente para me ayudar. Entonces ellos me ayudaron bastante.
Bueno, recuerdo cuando llegaste al aeropuerto...
Sí, te dije que quería ser campeón, quería salir campeón y fui campeón varias veces.
Y dijiste una frase que normalmente muchos la dicen y no la logran cumplir. En el caso tuyo se dio.
Es porque siempre cuando voy a un lugar yo me pongo un objetivo que es salir campeón. Cuando voy para un equipo voy a querer salir campeón. Aquí en Génesis quiero salir campeón. Y no es diferente en cualquier equipo donde esté, yo quiero salir campeón. Quiero dejar una marca mía, quiero dejar un legado, como dicen, porque... Ah, Araujo pasó por ahí, ¿no? No, Araujo fue campeón ahí. Araujo fue mejor jugador en ese equipo. Entonces, algo tengo que dejar porque no puedo pasar por un equipo así, solo por pasar.
Y curiosamente a muchos extranjeros los han criticado, Gabriel. No sé si los has escuchado de esa manera. Te has esquivado porque dentro de la cancha has dejado huella.
Por eso, como te digo, en todos los lugares quiero marcar. Quiero salir campeón, quiero ganar premios. Porque eso es bueno, para un jugador te motiva a seguir. Y como la edad llega también para uno, va pasando el tiempo, pero los objetivos de un jugador siempre están en alto nivel y eso es importante, salir, entrar, ser campeón. Y más ustedes que están fuera de su país. Entonces la gente ya mira a muchos extranjeros. ¿Por qué no hizo eso? ¿Araujo falla en eso? Sí, pero Araujo salió campeón muchas veces.
¿Extrañar la familia que tanto te pega, que tanto te sensibiliza?
Sí, porque yo soy muy de familia. Mi papá, mi hermano, porque paso lejos de ellos siempre, desde los 12 años lejos de casa. Solo un mes quedaba en casa y después regresaba, un mes y regresaba. Esa es la vida que a veces ninguno entiende, ninguno sabe que pasamos eso, ese tipo de cosas, pero la profesión lleva eso. Exacto, toda la vida fue así y no voy a cambiar.
¿Te tocó llorar en algún momento?
Todos los días casi, todos los días.
¿Qué te hacía llorar?
Mi hijo, mi papá, que ya está quedando viejito. Mi mamá, mi hermano, las hijas de mi hermano. Son cosas que va pasando el tiempo.
¿Te perdés mucho tiempo, etapas de la vida?
Sí, exacto. Eso, que vos de estar con la familia, como te digo. Es un tiempo que no se recupera. Y ya va a pasar y no vas a recordar. Perdí cumpleaños, perdí todo, pero son cosas de la vida.
¿Y tu padre es más sensible o a quién saliste sensible? ¿A tu madre, a tu padre?
Mira, yo más sensible con mi padre, pero mi mamá también tiene una cosa importante que es la oración. Es una mujer de fe. Es cristiana. Yo hice el león de la espada por ella también, el león de la tribu de Judá fue por ella, porque es una mujer de oración y una cosa de la Biblia, el león de la tribu de Judá.
Muchos creen que llegó por el Olimpia. ¿Ya lo tenías?
Sí, ya lo tenía, pero cuando yo dije a mis compañeros, cuando hace un gol yo voy a quitar la camisa porque el león de Olimpia va a salir bueno y yo hice el gol y quité la camisa.
No sé si viste la carta de Messi, lo que le pasó
Exacto. Casi lo mismo, si no es lo mismo, porque el papá está siempre conmigo. Mi papá está siempre siguiendo todos los pasos, todo lo que voy a hacer lo pregunto a él primero para saber qué me habla. Siempre habla, pensar en otro lado. No solo pensar en lo bueno, pensar también en lo malo que puede pasar.
O sea, es tu consejero tu papá
Sí, claro. Hoy solo pregunto a él, que es mi amigo. Puede tener varios amigos aquí, pero siempre pregunto a él porque el punto final es él.
Y te hacía esa consulta por lo que me comentabas, que sos bien apegado a tu padre. Y yo creo que eso ni la plata ni nada, Gabriel, puede cambiar un momento así. El mejor ejemplo ahorita es Messi, ¿no?
Exacto. Eso no cambia. Porque eso de la familia, solo la familia. Cuando pasa una lesión el otro día, ¿quién va a recoger? La familia que va a ayudarte. La familia que va a estar ahí con vos, te ayudando, te aportando. Entonces eso es importante, tener a la familia siempre cerca.
Gabriel, y de Brasil, ¿quién fue esa figura a la que vos creciste admirándola?
Ah, en el fútbol. También voy a hablar de mi abuelo. Él fue una persona que me ayudó bastante y cuando no tenía a mi papá, tenía abuelo, entonces, también me ayudó demasiado cuando estaba ahí. Era el mejor de la zona ahí, del barrio.Y así de jugador, me gustaba mucho Roberto Carlos y Marcelo, de mi posición, que son los dos mejores y la mentalidad de Felipe Luis. La mentalidad de este viejo. Hizo jugar dos mundiales, creo y uno jugó de titular. Me encantó la manera que jugaba. Solo con la mente, no tenía un cuerpo físico muy bueno, así como yo, pero usaba bien la mente, que es importante.
¿Aquí en Honduras, qué es lo que más te ha costado?
Antes fue más la cancha. Me costó mucho adaptar la comida. A veces es un poco diferente. El toque de Brasil.
¿Te tocaba cocinar o qué?
Sí, me tocaba cocinar. La comida de Brasil. Yo traía un poco de la comida de Brasil también. Hoy ya no, porque mis compañeros también saben hacer una comida tranquila. Yo también estoy haciendo un poco de la comida.
¿Qué cocinas?
Arroz, bife de res. Filete con cebolla y todo. Algunas cositas simples. Yo hablo con mis compañeros. Aquí de hambre no morimos.
En lo futbolístico, se viene Platense.
Sí, es un gran equipo. Un gran entrenador que tiene Platense. Tiene buenos jugadores. Es un partido difícil. Sabemos que aquí en La Paz es complicado para los dos y esperamos lograr ese partido.
¿La localidad se hace fuerte, Génesis?
Ojalá que sí. Porque ganamos el primer partido y queremos seguir así.
Raúl Cáceres. Miro que lo has seguido. Decimos que es de esos viejos zorros que saben cómo mover las piezas.
Sí, me gusta el profesor. Porque él quiere ganar. Siempre está peleando por lo suyo y eso es muy bueno. Como Troglio, que también peleaba por lo bueno de sus jugadores, quiere siempre lo mejor y por eso logró bastante.
¿Ves esa similitud en Troglio y Raúl?. No sé si Troglio era así. Aquí decimos nosotros: los "putea".
Sí, sí. Es directo, cuando se juega honesto, habla en la cara. Habla la verdad en la cara. Si va a jugar, si no va a jugar. Si tiene que hacer eso, bota abajo de esto y entonces está hablando en la cara, eso es importante para un jugador.
¿Recibiste alguna buena?
Sí, claro. Hasta el profesor Mira.
¿Quién es más rudo, por ejemplo, los que has tenido aquí en Honduras?
Troglio fue más así. Queriendo ganar. Y eso para mí es muy fuerte.
¿Qué es lo más fuerte que viviste con Troglio?
Cuando bajábamos al camerino empatando 0 a 0, el viejo llegaba, tenía un vaso ahí lo quebraba, quebraba todo, todo.
¿Qué hacía? ¿Cuál era la reacción de un jugador?
No voy a hablar porque es solo insultos. Pero él insultaba todo porque bajamos 0 a 0 de local y después, cuando volvemos, ganamos 5 a 0 y ahí tranquilizaba. Ya los abrazaba, pero putea** después al día siguiente puteaba porque empatamos el primer tiempo.
O sea que, de una u otra manera, siempre se la ganaban.
Siempre, siempre. El viejo siempre nos quedaba descansando. Siempre estaba ahí, pasaba algo, metía otra vez.
Pero el jugador, a veces, para que no se relajen. A veces es bueno.
Sí, sí, exacto. Hasta cierto punto es bueno. Él está ahí siempre hablando. A veces no jugué, jugué partido bueno, eché un gol. Y otro partido fue en la banca, entonces Troglio iba allá y hablaba con vos: 'Mira, tranquilo. Que tienes otro partido'. Ya te alistaba.El juego contra Alajuela, no fui al primer juego, ni en la banca fui. El otro día hice un colectivo contra la selección de Honduras, allá en CAR y eché un gol de tiro libre y dos asistencias. Entonces Troglio me llamó y dijo: 'Mira, vos vas para el partido contra Alajuela. Vas en la banca. Y yo: 'Está bueno. Muchas gracias, voy a estár listo y todo'. Llega el minuto 85, ahí estuve, empiezo a socar mi taco y él me llama: 'Arau, venga'. El minuto 85. Uy, qué lindo, voy a entrar. No, vas de volante por Pinto. Vas a hacer doble lateral con Mango y todo y cuando tengas una oportunidad de patear al marco y va a marcar el 5 de Alajuela, el viejo, el capitán Borges. Cuando entré, solo pensé en marcar a él. Que no dejar jugar y ahí salió el gol. Son cosas que Dios alista todo.
¿Ese gol lo tenés en qué lugar?
Primero, el primer gol que hizo como profesional que fue allá en Río. con 20 años y este por la magnitud.
¿Ese es el mayor logro de tu carrera, Gabriel?
Puede ser que sí. Sí., pero yo tenía el primer título también allá en Brasil, pero ese, de magnitud de mi carrera y todo, fue ese.

