La final de ida entre Marathón y Motagua tuvo su propia historia, un duelo con mucha ida y vuelta, pero con pocas acciones claras de gol. Un penal y remate de último momento escribieron este capítulo en el estadio Morazán.
Un show de luces y un llenazo total dieron pie a una final que enmarca un nuevo episodio de las finales de la Liga Nacional de Honduras, donde se le dio un colorido a la fiesta.
Marathón propuso de entrada, pero no se logró tener claridad. Rubilio Castillo pudo abrir el marcador, no encontró la fortaleza para mandarla al fondo de la red que defendía Luis Ortíz, quien visitaba a su exequipo.
Jonathan Rougier estuvo cerca de cometer el error que le pudo costar el primer tanto para las águilas. El meta salió mal con el balón en el pie, la regaló y Serrano remató, pero el meta rechazó y Macía contrarremató, pero el mismo se fue sobre la meta.
El grito de gol adornó el estadio Morazán hasta los 70 minutos, luego de una acción que tuvo que ser revisada en el VAR, donde Damín Ramírez le cometió falta a Jefryn Macías. Luego de revisarla bien, Nelson Salgado lo decretó como penal.
El delantero brasileño Kleber de Oliveira fue el encargado de ejecutar la acción desde el manchón penal, no lo dudó y con remate al centro, así venció a Rougier y puso el 1-0.
Marathón quiso reaccionar en el partido, pero Motagua se mantuvo firme en la zaga, pese a ciertas faltas innecesarias que cometieron el barde del área, pero as mismas no fueron aprovechadas.
Cuando todo indicaba que el partido se iba con ventaja para los azules, apareció un golazo de Farioli, quien aprovechó un balón suelto desde fuera del área y con remate potente de pierna izquierda venció a Luis Ortíz.
Con este empate 1-1, Marathón rescata el partido y deberá prepararse para viajar a Tegucigalpa y encarar la vuelta, donde Motagua contará con la presencia de su afición. La cita será el domingo a partir de las 5:00 de la tarde.