La Selección de Paraguay hizo historia al dar el golpe más grande del Mundial 2026. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro eliminó a la poderosa Alemania en la tanda de penales tras un partido dramático por los dieciseisavos de final. Con este enorme triunfo, la Albirroja se metió de cabeza en los octavos de final y ya espera al ganador del duelo entre Francia y Suecia.
La locura se desató en todo el país y uno de los que no tardó en sumarse a las celebraciones fue el legendario exarquero José Luis Chilavert. Lo curioso es que, hasta hace apenas unos días, el exjugador era uno de los críticos más duros del proceso actual.
Fiel a su estilo polémico, "El Chila" usó sus redes sociales para celebrar la hazaña ante los alemanes. El exarquero de Vélez Sarsfield comenzó a compartir y dar "me gusta" a varios comentarios de hinchas paraguayos. Muchos de estos usuarios aseguraban que la fuerte presión y las duras críticas que Chilavert lanzó al inicio del torneo sirvieron para que los jugadores reaccionaran y lograran remontar la situación.
¿Qué había dicho Chilavert que causó tanta polémica?
La relación entre la leyenda y el equipo estaba muy tensa. Tras la dura derrota de Paraguay ante Estados Unidos en el debut de la fase de grupos, Chilavert habló con la radio Ñandutí y apuntó directamente contra el estratega:
“La realidad nos indica que nunca tuvimos un sistema táctico definido, el técnico Alfaro es el culpable, porque él, por los años de trabajo que tiene en el mundo del fútbol, él debería con su cuerpo técnico haber estudiado muy bien qué es lo que tiene Estados Unidos”.
Pero sus quejas no se detuvieron ahí, ya que también criticó la falta de decisiones firmes y la comunicación en el arco paraguayo:
“Él antes de irse de Paraguay ya debería tener definido quién era el arquero titular. Hasta último momento dudaba y esa duda también le genera inestabilidad emocional al arquero. El chico Gill, él no habla, juega mudo y el fútbol es comunicación, más el arquero, es el que tiene que ordenar”.
A pesar de las dudas iniciales y los trapos sucios que se sacaron al sol, el fútbol demostró una vez más que todo se olvida con goles y victorias. Hoy Paraguay festeja que dejó fuera a un gigante del mundo, y hasta sus críticos más duros celebran de pie.



