La eliminación de Motagua en las semifinales de la Copa Centroamericana dejó una polémica arbitral que sigue dando de qué hablar. En el entorno del Ciclón Azul hay indignación por una decisión que pudo cambiar el desenlace de la eliminatoria.
En los últimos minutos del partido de vuelta ante Liga Deportiva Alajuelense, se produjo una acción dentro del área rojinegra que desató los reclamos del conjunto hondureño. El balón impactó en la mano de Alexis Gamboa, pero el árbitro estadounidense Guido González no señaló penal.
La jugada tomó especial relevancia por el momento en que ocurrió. Motagua buscaba desesperadamente el gol del empate y una pena máxima le habría dado una oportunidad inmejorable para igualar el marcador y clasificar a la gran final por el gol de visitante.
La controversia creció porque el árbitro tampoco fue llamado por el VAR para revisar la acción en el monitor. La ausencia de una revisión alimentó el malestar en el entorno del conjunto capitalino, que cuestionaron que una jugada de semejante importancia no fuera examinada.
Las imágenes del contacto comenzaron a circular en redes sociales y avivaron el debate sobre el criterio arbitral. La posición del brazo del defensor y el impacto del balón se convirtieron en los principales argumentos de quienes consideran que Motagua debió recibir la pena máxima.
Aunque convertir el penal no habría garantizado automáticamente la clasificación, sí habría permitido al Ciclón Azul buscar el empate en los instantes finales y mantener la eliminatoria abierta. Por eso, la decisión arbitral dejó una sensación de frustración en el equipo hondureño.
Tras la clasificación, Alajuelense disputará la final de la Copa Centroamericana 2026 ante Cartaginés. La ida será el 2 de diciembre en el estadio Fello Meza y la vuelta el 6 de diciembre en el Morera Soto, donde los rojinegros buscarán su cuarto título consecutivo.
