El Estadio Ricardo Saprissa se vistió de gala para recibir el partido de ida de la Gran Final. Con un lleno total y un ambiente eléctrico, el Saprissa hizo valer su condición de local para derrotar 2-1 al Club Sport Herediano, dando un paso firme, aunque no definitivo, hacia la corona.
Los saprissistas se pusieron delante del marcador a los 8 minutos, gracias a Orlando Sinclair, el verdugo florense, gracias a una definición tras un centro de Jefferson Brenes.
Tan solo 4 minutos después, al 12, Tomás Rodríguez sacó un riflazo desde media distancia, imposible para el portero Danny Carva
Parecía que la noche se le venía al Herediano, pero después apareció “Tepa” González para calmar las aguas al minuto 21, anotación que le permitió a los florenses descontar y poner el 2-1.
En el complemento, el "Team" adelantó líneas. Obligado por el marcador, el conjunto florense empezó a tener más la posesión del balón y generó dos ocasiones claras que exigieron al máximo al guardameta saprissista.
Saprissa, lejos de replegarse totalmente, gestionó los tiempos con inteligencia. Los cambios frescos en el mediocampo le permitieron recuperar el control y enfriar el ímpetu del rival. El marcador no se movió más, dejando una sensación de satisfacción en la afición local y de urgencia en la visita.
Con este resultado, el Saprissa viaja al reducto florense con la ventaja mínima, lo que obliga al Herediano a proponer un juego ofensivo total desde el arranque en el partido de vuelta. La tensión está al máximo: Saprissa busca sentenciar, mientras que el Herediano confía en su mística para revertir la historia ante su gente.


