El delantero brasileño Vinicius Júnior ha confirmado el bajón en su rendimiento futbolístico tras conocerse la clasificación del Balón de Oro 2026. Aunque su desempeño reciente no dejaba muchas dudas sobre este desenlace, el resultado final ha sido impactante para sus seguidores: el extremo del Real Madrid cayó estrepitosamente hasta el puesto número 17 de la lista mundial.
La diferencia es abismal al recordar que en la edición de 2024 quedó en segundo lugar, justo por detrás del español Rodri Hernández. Sin embargo, en solo dos temporadas, su impacto en el terreno de juego ha disminuido drásticamente. Tras la publicación oficial de su posición en este 2026, las redes sociales no tardaron en reaccionar con una lluvia de comentarios, la mayoría en tono de burla.
Los números de la temporada 2025/2026, que es la que se evalúa para este galardón, explican y justifican su caída en la tabla. Entre los partidos disputados con el Real Madrid y la Selección de Brasil, el futbolista sumó 28 goles y 16 asistencias en 66 encuentros. Aunque no son cifras negativas del todo, están muy por detrás de lo que exige la élite del fútbol mundial.
Al comparar sus registros con los de otras grandes estrellas, la brecha es evidente. En ese mismo periodo, atacantes como Harry Kane registraron 73 goles, Kylian Mbappé alcanzó las 58 anotaciones y el joven Lamine Yamal aportó 25 goles y 20 asistencias. El brasileño ha quedado muy lejos del nivel de impacto que mostraron los principales referentes de la temporada.
La situación es aún más preocupante si se analiza su arranque en la campaña actual. En los primeros ocho partidos disputados bajo la dirección de José Mourinho, el extremo apenas ha podido aportar un gol y tres asistencias. Su falta de finura en el ataque ha encendido las alarmas tanto en el cuerpo técnico como en la afición merengue.
Para colmo, la titularidad indiscutible de Vinicius en el Real Madrid está más amenazada que nunca debido a la irrupción de Diomande. La gran explosión futbolística del joven talento, respaldada por una brillante actuación en El Clásico, ha provocado que el brasileño pierda terreno en las preferencias del entrenador y el respaldo de los aficionados.
Este tropiezo a nivel internacional debe servir como una llamada de atención para el atacante, quien pareció distanciarse de los premios individuales tras no ganar en 2024. Si quiere volver a ser considerado entre los mejores del planeta, el primer paso será recuperar su mejor versión en el campo y pelear por un puesto en un vestuario cada vez más exigente.
