El fútbol italiano perdió a una de sus franquicias más emblemáticas. Tras una prolongada crisis financiera, el Brescia Calcio desapareció oficialmente luego de que la Justicia decretara su liquidación, cerrando definitivamente una historia de 114 años que comenzó en 1911, y que estuvo marcada por el paso de jugadores de jerarquía.
Aunque nunca consiguió levantar el título de la Serie A, el club lombardo logró construir una identidad propia dentro del calcio. Sin embargo, ahora se despide tras no ser capaz de pagar una deuda de 20 millones de euros.
A lo largo de las décadas fue protagonista de distintas campañas memorables, y se convirtió en un destino habitual para futbolistas de renombre. Por su plantel pasaron figuras como Roberto Baggio, Andrea Pirlo, Pep Guardiola, Luca Toni, Sandro Tonali y Mario Balotelli, entre otros nombres que marcaron distintas épocas del fútbol europeo.
Además de ser reconocido por haber formado y potenciado a varios talentos, Brescia también quedó en el recuerdo por su histórica clasificación a la Copa Intertoto a comienzos de los años 2000, y por la presencia constante de jugadores argentinos, que encontraron en el club una oportunidad para desarrollar buena parte de sus carreras en Europa.
En total fueron 14 los futbolistas argentinos que vistieron la camiseta del equipo: José Juan Compagnucci, Pedro Manfredini, Carlos Aurellio, Andrés Yllana, Raúl González, Sebastián Saja, Matías Almeyda, Leandro Depetris, Luis Alfageme, Alejandro Delorte, Juan Antonio, Federico Rosso, Lautaro Rinaldi y Rodrigo Palacio.
DAVID SUAZO FUE DT DEL BRESCIA
En Honduras, el Brescia también es recordado por una buena parte de los aficionados ya que fue el primer club que dirigió el exdelantero David Suazo.
Fue su primera experiencia como técnico de un equipo profesional, pero su etapa duró muy poco tiempo debido a los malos resultados iniciales.
Suazo tomó las riendas del Brescia el 6 de junio de 2018, elegido por el presidente Massimo Cellino. Pero únicamente estuvo al mando en 5 partidos oficiales (incluyendo la Serie B y la Copa Italia), logrando sumar solo dos puntos en liga.
Su aventura por el banquillo terminó el 18 de septiembre, tras apenas 125 días en el cargo.
El cierre del Brescia no sólo representa el final de una entidad centenaria, sino también la despedida de un escenario que fue testigo del crecimiento de grandes figuras del fútbol internacional.
Aunque ya no continuará compitiendo, su legado permanecerá vivo en el recuerdo de los fanáticos y de todos los futbolistas que alguna vez defendieron sus colores.

