Portugal derrotó este domingo a Noruega (1-2) por la segunda jornada de le UEFA Nations League y una de las imágenes más detacadas del partido fue ver a Cristiano Ronaldo en el banquillo sin tener minutos.
El capitán de 41 años tuvo que ver la victoria de su equipo con los suplentes, ya que el técnico Jorge Jesus apostó de inicio por Gonçalo Ramos en punta, quien marcó el gol del triunfo tras aprovechar un fallo del arquero noruego.
Ronaldo no se quedaba el banquillo de la selección desde hace dos años: un amistoso ante Croacia en junio de 2024. Y en partido oficial tuvieron que pasar 18 años: 15 de junio de 2008, en la primera fase de la Eurocopa cuando Portugal ya estaba clasificada y perdió contra Suiza.
El delantero fue constantemente enfocado por las cámaras e incluso salió a calentar por la banda en los últimos minutos del juego, algo también inusual, sobre todo para no ser utilizado al final del mismo.
Tras finalizar el compromiso, Jorge Jesus explicó por qué no le minutos a su estrella. "Incluso había acordado con él que entraría en la última media hora, pero el partido no lo requería. Gonçalo Ramos estaba jugando bien, había marcado un gol, le habían anulado otro, sentí que no era el momento adecuado para sustituirlo".
El entrenador descartó que estuviera lesionado: "No fue para protegerlo físicamente, porque estaba en condiciones de jugar todo el tiempo que yo quisiera".
"El partido siguió su curso y dejó de ser el momento oportuno para que entrara Cris; en cambio, era necesario otro jugador para garantizar el equilibrio y el resultado", comentó Jorge Jesus, que avanza que lo podría usar de nuevo con Dinamarca en la próxima cita.
"Fue una decisión. No creí que fuera el momento ideal, necesitaba un jugador con características diferentes, pero eso no significa que esté descartado, al contrario. Quizás ahora, contra Dinamarca, juegue", sentenció.
Cristiano estuvo serio entre los suplentes y abandonó banquillo directo al vestuario cuando el colegiado pitó el final, sin reunirse con sus compañeros para festejar y agredecer el apoyo del público que los acompañó en Noruega.
