El exfutbolista y dos veces mundialista con la Selección Nacional de Honduras en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, Osman Chávez, rompió el silencio tras la reciente acción formulada por el Ministerio Público contra el expresidente del Congreso Nacional en el Gobiero pasado, Luis Redondo, y exintegrantes de la Comisión Permanente.
El exdefensor, quien integró dicha comitiva legislativa en el período anterior con Redondo, reaccionó con evidente malestar ante el impacto mediático y aclaró los alcances reales de la acusación interpuesta en su contra por la justicia hondureña.
Con la firmeza que lo caracterizó sobre el terreno de juego, Chávez salió al paso de las especulaciones públicas para precisar la tipificación exacta del señalamiento judicial. El ahora excongresista enfatizó que su intervención en la junta legislativa se limitó estrictamente al cumplimiento de sus responsabilidades institucionales y a la solicitud del conteo de votos durante las sesiones de la comitiva parlamentaria.
"De los delitos que se han mencionado públicamente, aclaro al pueblo hondureño que el único delito que se me imputa es el de usurpación de los deberes de los funcionarios. Considero que este señalamiento está fuera de lugar, pues en ese momento, en mi condición de diputado, cumplía con mi deber. Si el presidente del Congreso Nacional me convoca a una reunión, es mi responsabilidad atender ese llamado y cumplir con mis funciones", puntualizó Chávez sobre el origen de la acusación.
El exmarcador central arremetió de manera categórica contra el manejo de ciertos titulares en la prensa nacional, señalando que la búsqueda de audiencia no debe pisotear el principio fundamental de presunción de inocencia. Asimismo, recordó que ser objeto de una imputación legal no equivale a una condena firme, por lo que instó a los medios de comunicación a informar con rigor técnico y equilibrio sobre el expediente judicial.
"Es lamentable que algunos medios de comunicación, con tal de generar audiencia y vender noticias, publiquen titulares que pueden dañar la imagen, el honor y la dignidad de una persona, sin explicar adecuadamente el contexto de los hechos. Informar no significa condenar, y tener una imputación no significa ser culpable. La justicia debe determinar las responsabilidades conforme a la ley, respetando la presunción de inocencia", sostuvo de forma contundente.
Apoyándose en el pensamiento del activista Malcolm X sobre el poder de manipulación de las coberturas desinformadas, Chávez hizo un llamado a la sociedad civil a no emitir juicios de valor antes de que los tribunales examinen la totalidad de las pruebas. El exseleccionado insistió en que el ejercicio periodístico debe conducirse con apego a la verdad y dentro de los límites de la ética humana.
"¿Dónde quedan la ética y la responsabilidad periodística cuando el afán de vender una noticia parece estar por encima del deber de informar con objetividad? Pedir el conteo de la totalidad de los VOTOS NO ES DELITO", sentenció Chávez, reafirmando que no busca blindajes ni privilegios políticos, sino un juzgamiento apegado al debido proceso y al marco de la ley.
