El periodista y amigo de Chiqui Tapia (presidente de la AFA), Pablo Nicolás Carrozza, aseguró que la consagración de España en la final del Mundial 2026 estuvo influenciada por intereses políticos dentro de la FIFA.
En un extenso análisis, vinculó el desenlace del partido con la reelección de Gianni Infantino, cuestionó la designación del árbitro y puso bajo la lupa el criterio disciplinario aplicado durante el encuentro.
Desde el inicio de su video, Carrozza dejó en claro que su análisis no se limitaba al aspecto futbolístico. “Yo tengo información naturalmente, pero también voy a dar mi opinión en relación a un terreno geopolítico donde se mezcla la timba, donde se mezcla el fútbol mercantil, el fútbol como negocio”, afirmó.
La reelección de Infantino, el eje de su teoría
El comunicador sostuvo que la interna política de la FIFA habría sido determinante para entender el resultado de la final. Según explicó, Gianni Infantino cuenta con el respaldo de la Conmebol, pero necesita fortalecer su relación con la UEFA antes del Congreso de la FIFA y de las próximas elecciones presidenciales del organismo.
En ese contexto, aseguró que existen dirigentes europeos que buscan disputar el liderazgo de la FIFA, entre ellos el propietario del Paris Saint-Germain y el dueño del Legia de Varsovia, este último respaldado, según Carrozza, por la Federación Española como posible candidato.
A partir de ese escenario, el periodista concluyó que el máximo organismo del fútbol mundial necesitaba un campeón europeo para consolidar determinados apoyos políticos. “¿Qué necesitaba entonces? Un campeón europeo”, expresó. Incluso añadió que también resultaba conveniente que el máximo goleador del torneo perteneciera a una selección europea.
La designación del árbitro, bajo sospecha
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la elección del árbitro esloveno para dirigir la final.
Carrozza recordó que el colegiado había arbitrado anteriormente a España en cinco oportunidades, con un balance de tres victorias y dos empates para la selección europea. En cambio, a Argentina solo la había dirigido una vez, en la derrota frente a Arabia Saudita durante el Mundial de Qatar 2022.
Otro de los argumentos expuestos por Carrozza fue la diferencia en las sanciones disciplinarias.
Durante el partido, Argentina cometió 24 faltas y recibió cinco tarjetas amarillas, además de la expulsión de Enzo Fernández por doble amonestación. España, en cambio, realizó 19 infracciones y terminó el encuentro sin recibir ninguna tarjeta.
“No es normal lo sucedido. Y por el contrario... a mí de entrada me hace ruido y me permite sospechar de lo que sospechaban los jugadores en la previa”, sostuvo.
Respecto a la expulsión de Enzo Fernández, Carrozza aclaró que no cuestiona la segunda amonestación, sino la primera.
“Yo creo que la segunda amarilla está bien sacada, pero no la primera”, afirmó, al considerar que esa primera tarjeta condicionó al mediocampista argentino y terminó siendo determinante para su expulsión cuando el encuentro se encaminaba al tiempo suplementario.
Además, rechazó el argumento de quienes sostienen que España también fue perjudicada por las dos anotaciones anuladas mediante el VAR. Según explicó, los propios futbolistas españoles no reclamaron con insistencia esas jugadas durante el partido, por lo que considera que ese punto no puede utilizarse posteriormente para justificar el desempeño arbitral.
“No me vengan a decir ahora los españoles que no le dieron dos goles a ellos para tratar de justificar un arbitraje que evidentemente fue malo”, concluyó.




