Estados Unidos arrancó su participación en el Mundial de 2026 de manera espectacular al imponerse con autoridad 4-1 sobre Paraguay en un SoFi Stadium completamente entregado a su selección. El conjunto norteamericano mostró contundencia, velocidad y un fútbol ofensivo que ilusionó a sus aficionados desde los primeros minutos del encuentro.
La fiesta comenzó muy temprano. Apenas transcurrían seis minutos cuando Christian Pulisic protagonizó una gran acción ofensiva que terminó en un desafortunado autogol de Damián Bobadilla. El mediocampista paraguayo intentó despejar el peligro, pero terminó enviando el balón al fondo de su propia portería para el 1-0 que hizo explotar las gradas.
Con la ventaja en el marcador, los estadounidenses no bajaron la intensidad y continuaron atacando por las bandas. Pulisic se convirtió en una pesadilla para la defensa guaraní y al minuto 31 volvió a ser protagonista al participar en la jugada que terminó con el segundo tanto. Folarin Balogun apareció en el área para ampliar la diferencia y poner contra las cuerdas al equipo dirigido por Gustavo Alfaro.
Antes del descanso llegó el golpe que prácticamente sentenció el compromiso. Ya en tiempo agregado de la primera mitad, Balogun firmó una acción brillante al dejar en el camino a Omar Alderete, superar a Gustavo Gómez y definir con una espectacular ejecución al ángulo para marcar su doblete y establecer el 3-0 en el marcador.
En la segunda parte Paraguay intentó reaccionar y buscó acortar distancias, pero Estados Unidos mantuvo el control del juego. Tyler Adams vio la tarjeta amarilla al minuto 59 tras una fuerte entrada sobre Maurício Prado, en uno de los pocos momentos de tensión para los locales. Aun así, los anfitriones siguieron dominando las acciones y neutralizaron cualquier intento de remontada sudamericana.
Cuando el partido entraba en su recta final, Giovanni Reyna se encargó de ponerle el broche de oro a la noche. El talentoso mediocampista encontró espacio por el centro del campo y sacó un exquisito remate de tres dedos que terminó en el fondo de la red para el 4-1 definitivo. La obra de arte desató la euforia en el SoFi Stadium y confirmó una exhibición memorable de Estados Unidos, que comenzó su camino mundialista con tres puntos y una actuación que ilusiona a todo un país.

