Pedro Troglio salió al paso de los señalamientos que apuntan a un supuesto favorecimiento arbitral hacia la Selección de Argentina durante la Copa del Mundo. El extécnico de Olimpia, en declaraciones concedidas al medio argentino El Clarín, defendió a la Albiceleste y recordó una de las experiencias más dolorosas de su carrera como futbolista.
El entrenador argentino aseguró que le resulta llamativo escuchar este tipo de acusaciones y puso como ejemplo la final del Mundial de Italia 1990, en la que Argentina cayó ante Alemania. "La verdad es que me da mucha gracia cuando hablan de favoritismo para Argentina, sobre todo cuando estoy presente yo, que viví una situación terrible en el Mundial de 1990, donde perdemos una final del mundo a cuatro minutos del final con un penal inexistente".
Troglio también rechazó las teorías que involucran al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en un supuesto plan para beneficiar a la Albiceleste durante el torneo, asegurando que el desarrollo de los partidos demuestra lo contrario. "Por eso la bronca, la sensación de tanta crítica o de tanta queja. No creo que Infantino haya preparado todo para que nosotros, perdiendo 2-0, demos vuelta en cuatro o cinco minutos el partido con un 3-2, donde los goles son todos regulares, pero si queremos, dejemos el último, cómo no".
El exentrenador del Olimpia insistió en que las decisiones arbitrales forman parte del fútbol y que no existe un trato preferencial hacia la selección campeona del mundo. Además, consideró que la falta de simpatía hacia Argentina en algunos países alimenta este tipo de comentarios.
"Es decir, no creo que se espere hasta el último para darle una ayuda a Argentina. No somos muy queridos por alguna gente de algún país y eso a veces acrecienta las broncas. Pero no creo que Argentina esté siendo ayudada; al contrario, me parece que hay decisiones en todos los partidos, a favor y en contra", expresó.
Finalmente, Troglio también respondió a las críticas realizadas desde Egipto tras la remontada de Argentina, dejando claro que una derrota de ese tipo no puede atribuirse al arbitraje. Para el estratega, la responsabilidad recae en el propio equipo que deja escapar una ventaja de dos goles.
"Lo que pasa es que es normal que se espere que Argentina quede eliminada para favorecer la posibilidad de otro equipo. Y una cosa para mí es vital, un consejo para el entrenador de Egipto: si voy ganando 2-0 y pierdo 3-2 faltando cinco minutos, no le echo la culpa a nadie, es culpa mía. Es muy difícil que, si alguien me quiere dar una mano, lo haga de esa manera".




