El entrenador del Barcelona, Hansi Flick, aseguró este miércoles, tras estrenarse en la Champions League con una goleada ante Feyenoord en el Camp Nou, que Lamine Yamal debe ganar el próximo Balón de Oro porque es "excepcional" y lo demuestra en cada jornada.
También ha considerado que tanto Raphinha como Pedri "deberían estar en la lista" para el galardón, ya que "son demasiado buenos para no estar". Cabe recordar que ambos jugadores no figuran entre los nominados al premio.
"Si, es mi jugador, Lamine se merece el Balón de oro. Tiene una calidad excepcional, es especial, nadie lo hace como él, nadie tiene esto que muestra Lamine", aseguró el DT.
"Raphinha ha hecho un gran partido. Tanto él como Pedri tendrían que estar en esta lista. Los dos son demasiados buenos, pero es algo que no lo podemos cambiar. Raphinha y Pedri son fantasticos, lo merecerían", dijo sobre la ausencia de los dos futbolistas entre los candidatos.
En referencia a la victoria en Champions, Flick destaca que el equipo tiene "mucha calidad en todas las posiciones" y esto le permite "jugar igual pese a los cambios", algo que ha calificado de "fantástico".
"En los primeros cinco partidos lo hemos hecho muy bien. Hemos marcado muchos goles y estamos jugando como un equipo que controla los partidos y domina el juego. Es el estilo con el que queremos jugar, queremos que la afición disfrute", ha valorado.
El técnico alemán admite que le gusta "mucho" el rendimiento de sus jugadores, pero también recalca que ve "situaciones a mejorar" en el juego, algo que considera como normal.
"Queda mucho hasta abril y mayo, pero de momento tiene muy buena pinta y eso es porque entrenamos muy bien. Todos los jugadores tienen hambre y ganas de mejorar, y eso impacta en el césped. Necesitamos esta intensidad, es lo más importante para nuestra filosofía. Todo el mundo está involucrado en la defensa y el ataque", ha resumido.
En cuanto a los nuevos jugadores, Flick ha comentado que la idea es "enseñar" la idea de juego y que cuando tienes tantos jugadores con esta calidad no es "algo fácil" gestionar.
"Todos quieren jugar, pero tenemos que centrarnos en el equipo y sus objetivos, y todo el mundo va en este sentido", explicó.
