El Barcelona disipó de un plumazo cualquier atisbo de duda tras su reciente tropiezo liguero y firmó una espectacular goleada por 6-1 ante el Alavés en el Camp Nou por la fecha 11 de LaLiga.
La noche estuvo monopolizada por el brillo incandescente de sus dos puñales ofensivos: Raphinha y Lamine Yamal. Ambos extremos desparramaron talento sobre el césped y firmaron sendos dobletes que no solo sirvieron para certificar tres puntos fundamentales en la lucha por la cima, sino para agitar con violencia la tabla de máximos artilleros del fútbol español.
El show comenzó temprano por obra y gracia del brasileño, quien se ha convertido en el auténtico termómetro del conjunto dirigido por Hansi Flick. Apenas al minuto 8, Raphinha abrió el marcador tras aprovechar un gran envío de Fermín López, y firmó su doblete antes del descanso con un certero disparo de zurda (41').
Con estas dos dianas en su cuenta personal, Raphinha alcanza la imponente cifra de 15 goles. De este modo, mete tierra de por medio en la cima del Pichichi y se consolida como el jugador más letal del continente en este arranque de campaña.
Por su parte, Lamine no quiso quedarse atrás en el festival goleador de la velada. Anotó el cuarto tanto culé en el tiempo de descuento de la primera parte con un disparo raso muy ajustado y, ya en la segunda mitad, sentenció su gran actuación firmando el 5-1 parcial en el 64'.
Este par de anotaciones permite al extremo de 19 años alcanzar los 10 festejos en LaLiga, escalando de inmediato a las posiciones de privilegio de la tabla de goleo y ratificando que su repertorio de cara a portería sigue evolucionando a pasos agigantados.
El impacto de este compromiso altera directamente las aspiraciones de Kylian Mbappé. El delantero del Real Madrid marcha en la segunda plaza de los goleadores con 11 tantos y ve cómo Raphinha aprovecha al máximo cada jornada para distanciarse en una carrera que muchos anticipaban como un monólogo del francés.
Además, la irrupción en tromba de Lamine añade un nuevo elemento de presión para el ariete madridista, dibujando una intensa batalla a tres bandas que promete emociones fuertes a lo largo de toda la temporada.