El nuevo proyecto de Xabi Alonso el próximo curso en el Chelsea empezará fuera de la competición europea. Los 'Blues' cayeron 2-1 este domingo en la última jornada de la Premier League ante el Sunderland, por lo que quedan fuera de Champions, Europa League o Conference en la siguiente campaña.
La intención es suficiente para medir el momento de dos equipos. El Sunderland fue pura ambición. La clasificación a la Europa League activó un aliciente descomunal para su temporada y su historia.
No juegan una competición continental desde 1973. Hace más de medio siglo, cuando aún existía la Recopa de Europa, cuando fue eliminado en los octavos de final.
El Sunderland propuso desde el minuto 1 de su duelo en casa contra el Chelsea, ni tan entusiasmado ni tan intenso con el posible pase a la Europa League. Un mal menor para la transición hacia la llegada de Xabi Alonso. Un legado mínimo para el próximo curso. Ni siquiera lo consiguió.
La deriva del Chelsea, hace menos de un año campeón del Mundial de Clubes, es expresiva. Sólo ganó uno de sus últimos nueve partidos en la Premier, y empezaba la jornada en puesto de Conference League y ni aun así fue capaz de crear una sola ocasión en todo el primer tiempo.
La mejor noticia era sólo un 1-0 en contra. El remate de Hume con la derecha, de primeras, cuando el balón cayó en el área tras una segunda jugada después de un saque en largo del portero Roefs, marcó la diferencia en el primer acto a favor del Sunderland, pero no sólo fue eso. Fue interés, ambición, fútbol, insistencia...
El partido del Chelsea hasta entonces fue decepcionante. Cuando el Sunderland anotó el afortunado segundo tanto en el 50' tras el remate de Brobbey que fue horrible, pero se encontró en su camino el pie de Malo Gusto, con un gol en propia puerta, el equipo visitante apenas había probado a Roefs, el portero local, ya con un 2-0 en el marcador.
Pero, de repente, el conjunto londinense redujo la diferencia. Lo hizo Cole Palmer, con un tiro desde fuera del área al que no alcanzó el guardameta, para anotar el 2-1. Para dar vida al Chelsea. También para reivindicarse después de su ausencia de la selección inglesa para el próximo Mundial. Todavía quedaba un mundo por competir, más de media hora.
Y cometió otro error la visita. En concreto, Fofana, expulsado por dos amarillas en apenas nueve minutos, entre el 53' y el 62', para agravar aún más el momento de los 'Blues', en inferioridad numérica, sin ocasiones más allá del momento de inspiración de Palmer, con una derrota inevitable, sin Europa y con el cambio de Caicedo tras una entrada, aunque salió del terreno por su propio pie. El Chelsea necesita ya a Xabi Alonso.