El esperado duelo entre Marathón y Alianza dejó un amargo sabor de boca debido a una labor arbitral llena de decisiones controvertidas. El árbitro costarricense Josué David Ugalde terminó perdiendo el control de un partido de alta tensión, acumulando fallos que encendieron los ánimos en ambos equipos.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando el silbante señaló un penal a favor de Alianza tras una mano clara de Henry Figueroa dentro del área.
Sin embargo, minutos después y tras consultar con su juez de línea. Juan Tipaz, Ugalde dio marcha atrás y anuló la pena máxima. La jugada generó indignación en el club salvadoreño, ya que las repeticiones confirmaron que el balón sí dio en la mano del defensor hondureño, aunque la jugada previa venía precedida de una falta no sancionada sobre el delantero Nicolás Messiniti.
El juego violento tampoco fue castigado a tiempo. Antes de la acción del penal, Leonardo Menjívar se salvó de la tarjeta roja tras una entrada muy dura sobre Damin Ramírez.
Poco después, el propio Henry Figueroa cometió una brutal falta al tobillo de un rival que el árbitro prefirió pasar por alto sin expulsión.
Al final, la falta de criterio y los constantes bandazos del arbitraje empañaron un choque decisivo del torneo regional, dejando a ambos clubes con la idea de haber sido perjudicados.

