El árbitro internacional hondureño Saíd Martínez rompió el silencio tras la polvareda desatada por sus decisiones en el clásico sampedrano que finalizó 1-1 entre Marathón y Real España. "El Matemático", considerado uno de los colegiados referentes de la Concacaf y mundialista en United 2026, explicó a detalle los dos pasajes que encendieron los reclamos de la dirigencia aurinegra.
En primera instancia, el silbante de 35 años justificó la tarjeta roja mostrada al defensor panameño de la Máquina, Daniel Aparicio, quien dejó a su equipo en inferioridad numérica tras insultarlo directamente sobre el terreno de juego.
"Ya días no me pasaba que alguien me faltara el respeto de esa manera. Allí está escrito en el informe qué fue lo que me dijo. Pensó que no lo iba a expulsar, pero yo no le falto el respeto a nadie porque no me gusta que me lo falten a mí", declaró Martínez a un medio televisivo en Tocoa, Colón. En el acta, el juez detalló que el jugador lo llamó "estúpido".
Por otro lado, Martínez abordó la jugada más debatida del encuentro: el gol invalidado al central Devron García por una supuesta mano previa. El árbitro detalló que, ante la falta de una toma televisiva concluyente en la revisión del sistema FVS (Football Video Support), prevaleció la determinación inicial tomada por su persona en el césped. "Si no está esa toma en televisión se tiene que respetar lo que el árbitro haya visto en la cancha, y lo que yo vi fue que la tocó con la mano", aseveró.
Pese a los cuestionamientos iniciales del cuadro aurinegro y la falta de claridad en la transmisión en vivo, el réferi reveló que posteriormente salieron a la luz imágenes de apoyo que respaldaron su veredicto.
"Hasta el día de hoy ha comenzado a salir un poco de claridad porque hay unas tomas de cerca donde se ve que el balón le roza la mano; la decisión fue acertada gracias a Dios", concluyó Saíd, ratificando su buen momento en el arbitraje nacional e internacional.
