Con apenas 17 años, Victor Vandenbroucke tomó la decisión de representar los colores de Honduras pese al interés que hubo por parte de Estados Unidos e incluso después de haber jugado para las selecciones menores de Bélgica. El defensor nació en Los Ángeles, pero desde los 10 años vive en tierras belgas, donde ha desarrollado gran parte de su formación futbolística. A pesar de crecer lejos de Honduras, asegura que siempre mantuvo una fuerte conexión con el país gracias a su familia.
Diario DIEZ charló con Victor Vandenbroucke, quien habló sobre su infancia, su vida en Bélgica y el orgullo que siente por representar a Honduras. El futbolista contó cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol y recordó que sus padres fueron fundamentales para impulsar su pasión por este deporte. También habló de su admiración por Achraf Hakimi y Emilio Izaguirre, dos referentes en la posición de lateral.
“Es un sueño para mí y quiero aprovechar cada oportunidad para representar al país de la mejor manera posible”, aseguró ante la posibilidad de recibir un llamado a la Selección Mayor en el futuro bajo el mando del entrenador español Francisco Molina, en este nuevo proceso para la Copa del Mundo de 2030.
ENTREVISTA COMPLETA
-A tu corta edad ya generas mucha expectativa entre los hondureños. ¿Te ilusiona representar a Honduras? Sí, muchísimo. Para mí es un orgullo enorme y quiero hacer sentir orgulloso al país y a toda mi familia.
-¿Siempre has vivido en Bélgica o también pasaste tiempo en Honduras? Nací en Los Ángeles y viví ahí hasta los 10 años. Después me mudé a Bélgica, donde he seguido creciendo tanto como persona como futbolista.
-Aparte de este microciclo, ¿ya conocías Honduras anteriormente? Sí, siempre había escuchado mucho sobre Honduras gracias a mi mamá y a toda mi familia. Aunque todavía no he podido visitarlo, siempre he sentido esa conexión con el país.
-¿Desde qué edad juegas fútbol y quién te impulsó a empezar? Juego fútbol desde muy pequeño. Mi mamá y mi papá fueron quienes me impulsaron a empezar jugando en el YMCA y desde ahí nació mi pasión por el fútbol.
-¿Por qué decidiste representar a Honduras por encima de Bélgica y Estados Unidos? Porque Honduras representa mis raíces y sentí que era la decisión correcta desde el corazón. Quiero hacer sentir orgullosa a mi mamá y a toda mi familia.
-¿Cómo fue la conversación con Francis Hernández? Fue una conversación muy positiva. Me habló con mucha confianza y me hizo sentir importante dentro del proyecto.
-¿Qué te dijo tu familia cuando confirmaste que jugarías para Honduras? Estaban muy felices y orgullosos. Especialmente mi mamá, porque sabe lo mucho que significa Honduras para nuestra familia.
-¿Qué reacción tuvo tu entrenador en el Gent después de tu decisión? Me apoyó mucho y me dijo que era una gran oportunidad para crecer como jugador y como persona.
-¿Cómo vas con el idioma español? Mi español todavía es muy básico. Entiendo casi el 90%, pero todavía no lo hablo muy bien. Estoy tratando de mejorar todos los días.
-¿Qué es lo que más te emociona de representar a Honduras? Representar a toda la gente hondureña y defender la camiseta con orgullo.
-¿Qué laterales derechos admiras a nivel mundial? Achraf Hakimi. Me gusta mucho su velocidad, intensidad y la manera en que ayuda tanto en defensa como en ataque.
-¿Qué laterales hondureños admiras? Emilio Izaguirre. Creo que hizo una gran carrera y representó muy bien a Honduras durante muchos años.
-¿Has hablado con algún jugador de la selección mayor? No, aún no he tenido la oportunidad.
-Además de lateral derecho, ¿te gusta jugar en otras posiciones? Sí, también puedo jugar como defensa central y me siento cómodo en ambas posiciones.
-¿Qué equipo apoyas en Europa? Manchester City.
-¿Qué selección apoyarás en el próximo Mundial? Bélgica.
-¿Has visto fútbol de la Liga Nacional? ¿Hay algún equipo que te guste? Sí he visto algunos partidos, pero todavía no tengo un equipo favorito.
-Además del fútbol, ¿qué carrera te gustaría estudiar en el futuro? Me gustaría estudiar kinesioterapia.
-¿Cómo es tu día a día viviendo en Bélgica? Muy tranquilo. Entreno, paso tiempo con mi familia y trato de disfrutar la vida fuera del fútbol también.
-¿Comes baleadas en Bélgica? Sí, claro. En mi casa siempre tratamos de mantener la cultura hondureña viva.
-¿Te consideras un buen estudiante? Sí, trato de ser disciplinado tanto en los estudios como en el fútbol.
-Fuera del fútbol, ¿cómo te describirías como persona? Soy tranquilo, relajado y me gusta disfrutar la vida con las personas cercanas a mí.
-¿Qué es lo más sorprendente o loco que te ha tocado vivir en Bélgica? No he vivido algo demasiado loco todavía, pero el ambiente competitivo del fútbol en Bélgica es muy intenso.
-Volviendo al tema de la selección, ¿tus padres influyeron en tu decisión de jugar para Honduras? Sí, claro. Mi familia siempre me ayudó a mantener esa conexión con Honduras, pero al final fue una decisión que tomé con el corazón.
-¿Cuánto crees que puedes aportarle a Honduras con todo lo aprendido en Bélgica? Creo que puedo aportar disciplina táctica, tranquilidad con el balón y una mentalidad competitiva.
-Con el grupo de jugadores que conociste, ¿qué es lo que más destacas del futbolista hondureño? La pasión y la intensidad con la que viven el fútbol.
-¿Qué tipo de jugador te consideras? Me considero un jugador muy tranquilo y con mucha confianza con el balón. Me gusta intentar cosas y ayudar al equipo tanto defensiva como ofensivamente.
-¿Duele ver a Honduras fuera de este Mundial? Sí, claro. Honduras es un país con mucha pasión por el fútbol y espero ayudar para que vuelva pronto a un Mundial.
-¿Te ilusiona formar parte de este nuevo proceso de selección? Sí, muchísimo. Es un sueño para mí y quiero aprovechar cada oportunidad para representar al país de la mejor manera posible.