El Platense inició oficialmente una nueva etapa en sus estructuras administrativas tras la celebración de la Asamblea número 16 de la institución, en la cual el exfutbolista y exportero Adalid Puerto fue electo como nuevo presidente del conjunto selacio.
La histórica jornada dirigencial marcó la salida de Cristhian Andrés del sillón presidencial y dejó un mensaje directo hacia la parcela técnica, colocando un ultimátum sobre la continuidad del entrenador Raúl Cáceres.
La transición en la directiva del primer campeón de Honduras se concretó por unanimidad, confiando el mando de la entidad a una dupla presidencial integrada por Puerto y Wilson Williams. Esta nueva gestión asume las riendas de la institución con la misión urgente de reestructurar las finanzas y enderezar el rumbo deportivo de un equipo golpeado por los recientes resultados.
El panorama que enfrenta la nueva junta directiva fue descrito con crudeza durante la asamblea por dirigentes experimentados del entorno escualo, quienes enfatizaron la gravedad del momento institucional. "Financieramente estamos en crisis, también de resultados. Platense es una institución que ha venido de más a menos hasta llegar casi a tocar fondo", manifestó Nabil Kouri, uno de los dirigentes de la vieja guardia selacia.
La llegada de la dupla Puerto-Williams pone fin al ciclo de Cristhian Andrés, directivo que comandó al club en la Liga de Ascenso y durante su retorno a la Liga Nacional en 2025. Williams, de amplia trayectoria dirigencial, ya había presidido al Tiburón en el pasado y fue el encargado de liderar la demanda legal ante la FIFA y el TAS por el controvertido descenso del club en 2021, proceso que finalmente falló a favor de los porteños.
La nueva directiva que acompañará a la presidencia compartida quedó estructurada con Adolfo Canales en la vicepresidencia, Danna Valle en la secretaría y Lemi Rosales al frente de la tesorería. Asimismo, la parcela deportiva estará bajo la responsabilidad de Víctor Danilo Hernández, quien asumió formalmente el cargo de director deportivo de la institución.
Sin margen de espera, la primera gran determinación de la junta entrante apunta directamente al banquillo del primer equipo, condicionando la permanencia del estratega Raúl Cáceres a la obtención inmediata de victorias. La cúpula dirigencial dejó en claro que la exigencia será máxima para revertir la racha negativa en el campeonato nacional.
Con el respaldo unánime de los socios y la incorporación de figuras identificadas con la ciudad de Puerto Cortés, el Platense busca cerrar filas para superar la tormenta económica, consolidar el proyecto deportivo y devolverle la estabilidad a una de las franquicias más tradicionales del balompié hondureño.
