Alemania derrotó esta tarde a Estados Unidos por 1-2 con goles de Kai Havertz y Leroy Sané en el último amistoso de ambas selecciones antes del inicio del Mundial, este 11 de junio.
El partido de hoy resultó un exigente duelo en Chicago y tenso en algunos tramos. Ambos equipos jugaron poco amistoso, con intensidad e incluso una tangana en los minutos finales. Sin puntos de por medio, pero con la confianza en juego a una semana de la justa mundialista.
Muestra de ello fue que los mismos 22 jugadores que empezaron el partido, arrancaron también el segundo tiempo y los cambios no llegaron hasta pasada la hora de juego, cuando Alemania había recuperado ya la ventaja.
La visita se adelantó cuando apenas había transcurrido un minuto, un gol que hizo pensar en un posible baño germano. Nada más lejos de la realidad.
Fue un tanto de estrategia a balón parado. Joshua Kimmich colgó una falta con precisión milimétrica al corazón del área y Kai Havertz solo tuvo que empujarla ante la pasividad de Miles Robinson, que había perdido la marca.
Pese al golpe del delantero del Arsenal, los hombres de Mauricio Pochettino no bajaron los brazos. Exhibieron algunas de las fragilidades defensivas que ya habían aparecido ante Senegal, pero también mostraron carácter, compostura y capacidad de reacción.
Así llegó el empate en el minuto 37. Antonee Robinson enganchó una volea espectacular desde la frontal del área después de que Jonathan Tah despejara de cabeza un córner botado por Christian Pulisic. El disparo fue imparable para Oliver Baumann.
Con el 1-1 en el marcador se llegó al descanso en un repleto Soldier Field de Chicago, el mismo escenario en el que Alemania y Bolivia inauguraron la Copa del Mundo de 1994, pero que en este 2026 no acogerá ningún partido.
Pochettino, que ante Senegal había hecho diez cambios al descanso, salió con los mismos jugadores al segundo tiempo, igual que Julian Nagelsmann.
De hecho, Estados Unidos jugaba sus mejores minutos del partido cuando Alemania recuperó la ventaja en el minuto 57 por medio de Leroy Sané. El delantero del Galatasaray recibió un pase preciso de Havertz dentro del área y superó a Matt Freese con un disparo colocado que tocó ligeramente en un defensor.
Pese a las buenas sensaciones contra Senegal y Alemania, Estados Unidos ha recibido 11 goles en sus últimos cuatro partidos amistosos previos al Mundial, algo que Pochettino deberá corregir si el anfitrión quiere llegar lejos en el torneo.
Las rotaciones a partir del minuto 60 abrieron paso a un periodo con menos ritmo, aunque los dos equipos gozaron de oportunidades suficientes para modificar ese 1-2 final.
Tras esta última prueba, Estados Unidos debutará en su Mundial el próximo viernes frente a la selección de Paraguay en Los Ángeles, mientras que Alemania lo hará el domingo contra Curaçao en Houston.