Tras las polémicas declaraciones del entrenador de Egipto, Hossam Hassan, asegurando que el partido contra Argentina en el Mundial estuvo "amañado", José Mourinho salió al cruce y fue contundente.
El técnico portugués, que volvió al Real Madrid, consideró que antes de hablar de supuestas ayudas externas, el análisis debe centrarse en el rendimiento del propio equipo, pues los 'Faraones' lo ganaban 2-0 cuando faltaban 10 minutos para cumplirse el tiempo reglamentario.
"Cuando pierdes un partido después de ir ganando 2-0, el primer análisis debería ser sobre tu propio equipo, no sobre conspiraciones", afirmó Mourinho, en declaraciones que recoge TN Argentina.
Remarcó que la autocrítica es una obligación para cualquier técnico y sostuvo que las derrotas deben analizarse desde lo futbolístico.
"Como entrenador, debes mirar qué podrías haber hecho mejor antes de señalar con el dedo a otros", agregó el luso.
También cuestionó las explicaciones que apuntan a presuntos favoritismos y aclara que ese tipo de argumentos no contribuyen al debate.
"No me gustan este tipo de excusas. Decir que el torneo está diseñado para favorecer a un equipo o a un jugador desvía la atención del fútbol. Si crees que fuiste tratado injustamente, presenta los hechos. Si no, acepta el resultado y sigue adelante", sostuvo.
Para cerrar, Mourinho insistió en que los partidos se definen dentro de la cancha y que la responsabilidad recae sobre quienes dirigen al equipo.
"El fútbol se decide por lo que ocurre en el campo. Si tu equipo no puede proteger una ventaja de dos goles, ahí es donde debería empezar la discusión. Los entrenadores deben asumir la responsabilidad, especialmente después de derrotas dolorosas. Eso forma parte del trabajo", sentenció.



