Houston fue testigo de un momento que quedará grabado para siempre en la historia del fútbol de Curazao. En su debut absoluto en una Copa Mundial de la FIFA, la selección caribeña consiguió su primer gol en la máxima cita del fútbol y lo hizo frente a uno de los gigantes del deporte: Alemania.
El encargado de escribir la página más gloriosa del fútbol curazoleño hasta la fecha fue Livano Comenencia. A los 21 minutos del encuentro, correspondiente a la apertura del Grupo E de la Copa del Mundo 2026, el mediocampista aprovechó un rebote en las afueras del área y sacó un potente derechazo cruzado que, tras un leve desvío en Joshua Kimmich, dejó sin opciones al experimentado Manuel Neuer.
La celebración fue inmediata. No era para menos. Curazao no solo encontraba el empate 1-1 ante una potencia cuatro veces campeona del mundo, sino que también marcaba el primer gol mundialista de toda su historia.
Alemania había golpeado temprano con una anotación de Felix Nmecha a los seis minutos y parecía encaminar el partido. Sin embargo, el conjunto caribeño mostró personalidad y valentía. Lejos de resignarse, respondió con un veloz contragolpe que terminó en la histórica definición de Comenencia.
El estadio en Houston estalló de emoción mientras los futbolistas de Curazao celebraban un tanto que trasciende el resultado. Es el gol que confirma la llegada de la pequeña nación de CONCACAF al escenario más grande del fútbol mundial.
Sea cual sea el desenlace del partido, Curazao ya logró algo inolvidable: convertir su primer gol en una Copa del Mundo y hacerlo frente a una de las selecciones más poderosas y respetadas de la historia del fútbol.

