El Real Madrid sufre un golpe devastador en sus aspiraciones ligueras tras conocer en la interna que Vinicius Júnior no podrá disputar el Clásico frente al FC Barcelona el próximo 25 de octubre.
El extremo brasileño será sancionado de manera inminente por el Comité de Disciplina de la RFEF debido a los graves incidentes en los que se vio involucrado durante el último encuentro del conjunto blanco. La baja del atacante trastoca por completo los planes del cuerpo técnico para el partido más importante de la primera vuelta.
Los hechos ocurrieron en el minuto 72 del partido frente al Villarreal en el Santiago Bernabéu. En una acción ofensiva que terminó en gol del propio Vinicius, el VAR llamó al colegiado Díaz de Mera para revisar una jugada previa. Las imágenes televisivas mostraron con total claridad que el delantero le propinó un tirón de pelo al defensor visitante Nathan Saliba antes de rematar.
Al tratarse de una agresión sin el balón en juego, el árbitro anuló el tanto y le mostró la tarjeta roja directa. Lejos de calmarse, la situación empeoró notablemente tras la expulsión del futbolista. Según quedó redactado en el acta arbitral, Vini encaró al cuerpo arbitral protestando a voz en grito y mostrando una "actitud agresiva".
El '7' madridista tuvo que ser sujetado y arrastrado hacia los vestuarios por varios de sus compañeros de equipo para evitar que la confrontación con los jueces pasara a mayores. Este comportamiento posterior a la cartulina roja agrava considerablemente el panorama disciplinario del jugador.
El reglamento de la RFEF estipula un castigo mínimo de dos partidos por conducta violenta en acciones sin disputa de balón. Sin embargo, al sumarse el menosprecio y las airadas protestas reflejadas en el informe arbitral, los expertos jurídicos prevén una sanción definitiva de entre 2 y 3 partidos de suspensión, con el riesgo de alcanzar los 4 encuentros.
Con este escenario judicial deportivo, el Real Madrid asume con resignación que perderá a su principal estrella para las próximas jornadas de LaLiga. Al ser una sanción por tarjeta roja directa, el cumplimiento del castigo es de carácter inmediato y obligatorio.
Por lo tanto, el brasileño se ausentará de manera irrevocable en el próximo choque contra el Sevilla y en la posterior visita al Camp Nou para medirse al eterno rival.
La mesa está puesta ahora para que José Mourinho mueva sus piezas de cara a una de las semanas más exigentes de la temporada. La baja de Vinicius obligará al entrenador portugués a buscar alternativas tácticas urgentes en el frente de ataque.
