En sus primeras semanas al frente del Real España, el director técnico español Juan Ignacio Martínez (conocido en el ámbito deportivo como JIM) nos abrió las puertas de la sede de la Máquina en esta amplia entrevista exclusiva con DIEZ donde repasó su adaptación a la ciudad de San Pedro Sula, el recibimiento y el reto de asumir el banquillo del líder de la Liga Nacional.
Durante la conversación, el estratega abordó la creciente presencia de profesionales españoles en el balompié hondureño, tras haber consultado con figuras de la FFH antes de aceptar la propuesta del club aurinegro. Asimismo, valoró la infraestructura de la sede deportiva, el compromiso de referentes como Luis "Buba" López, Devron García y Jhow Benavides, y la importancia del manejo disciplinario con jóvenes talentos como a Nixon Cruz para potenciar el rendimiento colectivo.
Además, recordó una imperdible anécdota con José Mourihno cuando le ganó al Real Madrid, dirigiendo al Levante en su etapa en la Liga de las Estrellas: "Mourinho vino a mi vestuario, me felicitó y tuvimos la suerte de meternos en mi despacho a compartir un vino", recordó el técnico de la Máquina.
LA ENTREVISTA:
¿Cómo ha sido el recibimiento en el club?
Lo comentaba el día de la presentación con algunos compañeros vuestros a micrófono cerrado en el evento que tuvimos. La verdad es que ustedes son muy hospitalarios. Desde que aterrizamos en el aeropuerto, tanto Pedro como Germán —las dos personas que vinieron a recibirnos— estuvieron muy bien en todos los aspectos. Luego, en el día a día, las personas que hemos ido conociendo de la directiva, de los consejeros y en la figura del presidente Elías Burbara, han sido todo parabienes y no tenemos ninguna queja. Tenemos, como digo yo, la presión deportiva porque vienes a un club grande en todos los aspectos y que, sobre todo, va líder. Claro, como un entrenador llega a un equipo líder, lo que tenemos que intentar como mínimo es mantener ese aspecto, que sabes que es difícil porque el fútbol muchas veces es caprichoso.Tenemos un campeonato que conocemos más a través de los vídeos de todo lo que hemos visto, del partido que vimos en directo —porque llegamos justo a la víspera del Real España vs. Motagua—, de la selección que la hemos visto y en el día a día con los jugadores. En todos los aspectos estamos muy contentos, sobre todo por el proyecto, que es lo que importa.
Hablando un poco sobre su llegada, profe, y su estadía en San Pedro Sula, ¿Qué es lo que más le ha gustado de la ciudad por lo que ha conocido en estos pocos días?
Tengo que ser sincero: estuvimos en el hotel unos días, de la casa venimos a la sede y volvemos. Solamente paramos un momento en el centro comercial para hacer unas fotocopias. No conocemos realmente la ciudad, pero sí en el trayecto vamos viendo cosas, sobre todo todo lo verde. A pesar de la humedad y del calor que hace, es un ambiente verdoso, todo muy bonito, y ustedes ayudan mucho por su hospitalidad. Como comentaba, ya tendremos tiempo. Ahora solamente pensamos en trabajar, en buscar con la plantilla la máxima información, y a partir de ahí ya tendremos tiempo.
¿El clima le ha gustado, profe?
Bueno, es un poco caluroso y húmedo, pero me adapto porque las personas que venimos somos de Alicante, en la parte suroeste de España, abajo de Valencia, y allí también tenemos prácticamente los 365 días de sol. Hay muy poquita lluvia. De hecho, en la zona de Alicante y Torrevieja somos embajadores del norte de Europa: suecos, polacos, ingleses, alemanes... todas las personas vienen allí, incluso compran casa para veranear y vivir durante el año.
Profe, usted menciona el calor de San Pedro Sula, pero fuera de micrófono me comentó que fue a Tegucigalpa hace poco. ¿Qué le pareció con lo que conoció?
Lo que sí vi es que hay mucha montaña, no es tan llano como aquí. Mucha colina, sobre todo para la llegada. Luego, lo que es la ciudad tiene mucha cuesta. Tampoco tuvimos mucha opción porque fuimos el día del partido: entrenamos aquí por la mañana, viajamos, fuimos al partido, nos quedamos en la noche y vinimos de regreso; no tuvimos oportunidad de verla. Pero sí veo... bueno, con todo el respeto, ahora mismo me quedo con San Pedro Sula, creo que estamos más tranquilos en nuestra ciudad. La capital me imagino que también tendrá sus cosas bonitas.
Y el clima allá es un poco distinto al de acá.
Sí, menos caluroso. Es verdad que allí estuvimos más cómodos en ese aspecto; estaba bien el tiempo.
¿Ya se dio el gusto de probar la gastronomía hondureña o aún no ha tenido esa posibilidad?
Hemos estado invitados por Pedro y algún amigo más en estos días, y sí que hemos probado ciertas cositas de ustedes, todo muy rico. Me pones en fuera de juego porque los nombres se los saben mejor ustedes.
¿Baleadas?
Las baleadas, muy bien. Esa muy bien. A nivel de carne ya hemos probado también un asadito, unos churrasquitos muy ricos y cosas muy buenas.
¿Le ha impactado la gastronomía de Honduras?
Bueno, a nivel de carne es la manera muchas veces de hacerla, pero muy rico, muy rico.
¿Y la baleada? ¿Cuál fue su impresión, profe?
Al principio me dio sorpresa, pero cuando la pruebas quieres repetir.
¿Y cuántas se comió la primera vez? ¿Una o dos?
No, dos forraditas de estas con la tostada. Muy rico, muy rico. Y luego tenemos el chef aquí nosotros.
Profe, ya hablando de lleno con Real España, ¿Cómo fue ese primer contacto con Elías Burbara? ¿Cómo fue esa comunicación con la directiva del Real España?
Fue todo muy rápido, la verdad. Lo he comentado también hoy que estuvo el presidente hablando con todo el departamento de las gerencias del club, lo explicó muy bien él. Quiero recordar que fue después del partido contra Marathón cuando recibo una llamada consultando si me interesaría ir a entrenar a Honduras. La verdad es que la conexión y el proyecto que me ofrecieron desde el primer momento fue muy atractivo. Lo explicó perfecto el presidente hoy a todos los compañeros ahí. Fue todo rapidísimo, no solo el convencimiento o mi aprobación, sino también por parte del club. Lo vi todo muy motivador. Evidentemente, cuando pasan esas cosas llamo enseguida a personas de España. Sabemos que en la selección nacional ustedes tienen a muchos españoles también, y eso me ayudó mucho porque me hablaron muy bien del club, del país y de todo. Todas esas cosas sumaron a la hora de venir.
Bueno, acá se hace la broma por la independencia de que volvieron los españoles a Honduras, pero la escuela española ha venido con Juan Frank García en Independiente, Javier López en Motagua, Francis Hernández en la Federación, José Francisco Molina en la selección... ¿Cuánto alegra que la filosofía española se esté expandiendo también en suelo centroamericano?
Es una buena reflexión. Le hablo por mi parte: yo también he estado en otros países en los que antiguamente los españoles no salíamos de la zona de confort, estábamos tranquilos. Al final somos un número alto de entrenadores y en España los equipos son los mismos siempre (los 20 de primera división, los 22 de segunda y ahora la Primera RFEF, más la Segunda B). Le habla una persona que ha entrenado en todas las categorías del fútbol español, desde la academia de los chavales hasta la primera división. ¿Por qué le digo esto? Porque cuando hemos estado en China coincidí con siete u ocho españoles. En Irán fuimos tres o cuatro entrenadores. Y ahora es muy bonito lo de Honduras; si fuera a otro país, seguramente también habría algún español. Nosotros no podemos negarlo: el hecho de que nuestra selección esté en un nivel muy alto da confianza a países como Honduras para confiar en ese trabajo. Es una marca, no hay que obviarlo. Al entrenador español le costaba salir de su zona de confort, pero ahora son retos bonitos y motivadores, sobre todo por poder dejar ese legado y conocimiento sin ofender a donde vamos. Como comentaba con el profesor Mauro, en ningún momento podemos decir si somos mejores o peores; somos personas que con nuestra experiencia venimos a aportar nuestro método, modelo y aspectos emocionales que podemos sumar al Real España para crecer como equipo.
Profe, cuando le presentan la oportunidad e hizo un par de llamadas, ¿con quién habló específicamente? ¿Con el técnico de la selección, Molina?
Sí, con José Francisco.
Usted le llama José Francisco, el nombre completo.
Yo le llamo Míster, porque entre nosotros nos llamamos Míster. Francis también es una figura importante. Son personas que en la Federación Española nos vemos; cada cuatro años vamos al reciclaje de la titulación y formación. En esos días que estamos ahí nos conocemos y tenemos buenas relaciones, y ahí nació mucho más el proyecto. Honduras ahora mismo quiere conseguir una serie de cosas, y si nosotros como españoles podemos aportar, estaremos encantadísimos. Venimos desde la máxima humildad, pero creemos que nuestra experiencia puede ayudar mucho.
Hay algo que no puedo dejar escapar: cuando buscamos referencias de Juan Ignacio Martínez mirábamos siempre los titulares españoles que decían "Jim". Hoy en su camiseta dice "JIM", sin la M. Me comentaba que tal vez "Jim" no le gustaba mucho...
No es que no me guste, es porque nunca me llamaron así. Pero no puedo obviar que en España vas por la calle y te paran para decirte —como dicen ustedes— "¿me regala una foto?". Yo tengo que ser como soy, una persona normal y agradecida porque somos personas públicas. J. I. sí me llaman algunos amigos en Alicante, o Ignacio, Nacho...
¿No tiene problema con los apodos, profe?
No, Nacho no. Entiendo que JIM, sobre todo en la escritura, a los periodistas en un medio les hacía muy largo "Juan Ignacio" y les comía mucho espacio. Eso me comentaban muchos compañeros, pero fue más una cuestión entre periodistas en España que en persona.
Profe, entrando de lleno en Real España, ya lleva cerca de dos semanas en San Pedro Sula. ¿Qué le ha llamado la atención del club? ¿Qué puede destacar en el entreno?
Puedo destacar todo porque al final es un nuevo club y son novedades constantes. Tenemos una sede sensacional; todo es mejorable, por supuesto, pero tener un buen campo de entrenamiento, buenos vestuarios para los jugadores y un buen restaurante con un chef dentro de la humildad es fundamental. Yo se lo comenté a los jugadores: el Real España no va líder de casualidad, hay un buen plantel y buenos jugadores. Nosotros estamos dándoles información para potenciar todo lo bueno que han hecho y mejorar aquellas cositas que vemos convenientes. Eso lleva un tiempo, y hemos tenido la suerte de que estas semanas de fecha FIFA por las selecciones nos dan ese margen. Rápidamente tenemos que pensar en el próximo partido y no perder el foco. El otro día jugamos un partido con un equipo de nuestra categoría para ir conociendo a los reservas, y el próximo sábado haremos otro. Todo esto nos ayuda a tener más conocimiento de la plantilla.
Usted ha hecho mención de que el equipo está primero, profe. ¿Qué no quiere cambiar de este equipo?
La clasificación, que sigamos primeros siempre. Pero a nivel de terreno de juego, siempre se lo hemos dicho a los jugadores: vamos a intentar ser muy agresivos en ataque y en defensa. Cuando hablo de agresivo no es solo el aspecto físico, sino el ir a buscar al rival e intentar aprovechar las reglas que benefician al espectáculo para que el jugador se sienta mejor. A partir de ahí, buscamos que el jugador reciba la información y la ponga en práctica.
Sobre los capitanes que ha tenido la oportunidad de conocer (Buba, Devron, Jhow Benavides), hay gente que dice que son "dueños del equipo". En estos pocos días, ¿Qué ha podido ver de cada uno de ellos?
Al contrario, si alguien tiene la menor duda, se la quito en este momento. Desde el segundo o tercer día todo han sido muy buenas intenciones y predisposición por parte de los chavales. Hemos hablado de los protocolos que van a tener ellos y los que tenemos nosotros, llegando siempre a acuerdos normales. También hablamos de actos de disciplina: tienen una serie de pautas, nos dan todo el apoyo y, cuando suceda alguna indisciplina grave, buscaremos la mejor solución para que no afecte al vestuario. Siempre intentamos que el vestuario esté a la altura de todo lo que conduzca al rendimiento del equipo.
Hablando sobre Nixon Cruz, un jugador joven que es presente y futuro del Real España: ¿Cómo es trabajar con él y llevarlo por el camino de la disciplina, considerando que se han escuchado antecedentes de indisciplina?
Eso es lo que ustedes han oído. Yo sinceramente hablo de hechos. Cuando llegamos el staff (Jorge, Juanma y mi persona), lo que buscamos no es la lejanía de él, sino la integración de todo el grupo. Cuando alguien no respeta los parámetros mínimos que necesita un vestuario, tenemos que ponernos a la obra. En este caso, ahora mismo no está habiendo competición y él tuvo la mala suerte de que una serie de molestias lo dejaron fuera de la cita con la selección. Esta semana vamos a intentar que entre progresivamente para verlo con el grupo. Todo eso que comentan de que es un factor diferencial debe mostrarlo en el campo. Tuvimos la suerte de verlo el día del partido contra Motagua: salió al final, tuvo su desequilibrio, tuvo el premio del gol y lo festejó con el equipo. Son tres puntos en un clásico precioso para la satisfacción de la afición, pero a partir de ahí lo que buscamos siempre es el equilibrio en todos los jugadores.
Profe, se decía anteriormente que el último técnico de Real España —no Mauro Reyes, sino Jeustin Campos— decía que Nixon es un jugador que hay que rescatar, porque hoy en día el futbolista hondureño más joven viene del barrio y parece que a veces no dimensiona dónde está parado.
Sí, ese será un trabajo mío. Yo, hasta ahora, como le he comentado, no he visto ese comportamiento en el chico. No voy a juzgar a una persona por algo que haya hecho anteriormente o que otro colega comente. Nosotros buscaremos siempre la mejor solución que, en este caso personalizando en Nixon, vaya en consonancia con lo que es el grupo. Y hasta ahora lo está haciendo todos los días; nosotros estamos encantadísimos.
Dentro del vestuario —se lo consulté anteriormente—, ¿Cómo es Juan Ignacio Martínez? ¿Es un general, es alguien familiar, un padre, un maestro o alguien que va a hablar siempre directamente?
Me vas a disculpar, pero esa preguntita tienes que hacérsela al vestuario. Será más sincera, porque es lo que siente el jugador ya llevando un tiempo conmigo. De lo que sí te puedo hablar es de que soy una persona atenta, cercana a ellos, no un dictador. A partir de ahí hay unos parámetros: a mí me contrata el Real España para que ellos rindan y a ellos los contratan para rendir. Creo que vamos a estar muy de acuerdo en juntar esos puntos para beneficio del equipo.
¿Cuáles son las reglas inquebrantables para Juan Ignacio?
Primera: que el jugador sea competitivo. Y eso es muy generalizado. ¿Qué quiere decir competitivo? Actitud mental positiva y entrega al máximo; 90 minutos dan para mucho. Honrado, respeto y humildad. Y si hablamos de cosas que suelen suceder en el día a día, como llegar tarde a un entrenamiento, para eso ya hay unos parámetros en la reunión de capitanes que penalizan. Luego tenemos aquí el asadito, que esto lo soluciona todo porque tocamos el bolsillo.
No quiero ser mala leche, pero el último entrenador de Real España se fue por falta de pago y por temas económicos. ¿No le preocupó esto para venir a Honduras, cruzar medio planeta y llegar a un país desconocido? ¿O no se dio cuenta de lo que vivía Real España antes de su llegada?
No sabía eso hasta que llegamos aquí; esa es la primera respuesta sincera. Cuando hablamos de un proyecto no hablas del aspecto económico. Si fuese por el aspecto económico, evidentemente yo no hubiese venido al Real España. En ese aspecto lo que he priorizado ha sido más el prestigio, no solo personal, sino el prestigio de club. Hay un reto muy bonito que el presidente ha repetido muchas veces: llevamos una travesía bastante seca de títulos, y eso es un reto para mí. También lo es intentar sacar el máximo rendimiento de esta academia que saca muchos jugadores, exponerlos y, de ser posible, que el Real España sea un club vendedor, porque eso ayuda a que esos problemas económicos que hayan surgido anteriormente se solucionen. Esos son los parámetros que Juan Ignacio Martínez va a llevar a cabo.
Totalmente, profe. Y con el tema de los títulos, Real España tiene algo: los entrenadores que llegan a mitad de torneo terminan levantando el título. Ha pasado en tres ocasiones.
Ojalá se dé conmigo. No sabía ese matiz que me está diciendo. Ojalá se siga dando, como ayer decían: "Nunca en la historia había ganado Honduras en Jamaica" y ayer ganó por primera vez. El Real España ha ganado muchos títulos, pero llevamos tiempo sin hacerlo. Hay jugadores en la plantilla que nos pueden aportar muchas cosas porque ya han ganado. Con la ayuda de todos estamos en una situación de privilegio. Sabemos que es difícil, hay que reconocerlo: hay muy buenos equipos y queda mucho de aquí a diciembre, pero vamos a intentarlo. Como dice el presidente, vamos a lograrlo. Hay que ser positivos y respetar a los rivales, pero dentro del campo debemos confiar en nuestras posibilidades y en las cualidades de los jugadores. El equipo tiene tres o cuatro jugadas mecanizadas como automatismo y eso lo queremos potenciar.
Para ir cerrando el tema de la Liga Nacional, ¿Qué sabe de Olimpia, Marathón y Motagua, sus futuros rivales en los clásicos?
Al que más conocemos es a Motagua porque lo vimos en directo: un gran equipo, muy bien entrenado, con un compañero español. Al final íbamos ganando 1-0 y ellos tuvieron sus opciones poniendo toda la carne en el asador con los córneres y las faltas. A Olimpia nos vamos a enfrentar dentro de poco y lo estudiaremos muy bien, al igual que a Marathón. Tuve la suerte de ver el partido Marathón vs. Real España que empataron; lo he visto a través de vídeo. Máximo respeto: sabemos que son clubes con mucha historia detrás y que ganan muchos trofeos. Los de la capital llevan mucho tiempo recorrido, pero a San Pedro Sula le toca este año y vamos a ganárnoslo en el juego, que es mucho más bonito.
¿Qué clásico es el que más ansias le da por jugar?
No le puedo decir todavía sin verlo, porque me han dicho que hay diferencia entre la liga regular y cuando llega el momento clave. El ambientazo que había en el Morazán fue impresionante, pero era más de nuestra barra local porque el equipo rival no trajo esa opción por una serie de convenios. Cuando pasen esos momentos a lo me puedo contestar la pregunta, pero más allá de cuál me guste, lo que más me gusta es que mi equipo gane.
¿Qué jugador hondureño le ha llamado la atención en la Liga Nacional o en la selección por lo poco que ha visto?
Lo que pasa es que hay muchos legionarios en la Selección que juegan fuera. Nosotros tenemos a Bryan Róchez, que es un jugador que empezó aquí, que ahora está en la liga portuguesa y que mete golazos; lo vimos en directo y nos gustó mucho. También está el chavalito que estuvo en casa, en Zaragoza y Levante, y que ahora se ha marchado a otro club (Kervin Arriaga). Es decir, hablo de jugadores de los que tengo conocimiento por haberlos visto más regularmente.
Pasando al tema de la Selección Nacional para ir cerrando, ¿Qué le depara el futuro a Honduras con José Francisco Molina, Francis Hernández y todo el trabajo que han hecho?
Francamente, hablo desde la lejanía, pero son personas con un conocimiento y una preparación a la vista en su currículum. Francis viene de todo el fútbol base: los Lamine, los Cubarsí... todos estos chavales han pasado por sus manos últimamente. Volviendo a Honduras, me gustó mucho la primera parte del partido de ayer; controló absolutamente el juego. En tan poco tiempo, considerando que el seleccionador normalmente tiene tres o cuatro días hasta que llegan los jugadores, le aseguro un futuro bueno. Ojalá sea para el país, porque eso será beneficioso para todos.
Se habla mucho de que el futbolista hondureño lo tiene todo, pero le hace falta algo. ¿Qué cree que le falta?
Le voy a hacer la pregunta al revés. De chaval —te voy a nombrar jugadores que ustedes conocen y a lo mejor no han visto jugar por ser más jóvenes— vi a Gilberto Yearwood, cuando yo estaba en las categorías inferiores del Elche, y a Macho Figueroa, que jugó en el Real Murcia, en el Hércules y en el Alicante. Esos son jugadores y espejos donde se pueden mirar; eran jugadorazos que triunfaron en Europa. Nosotros, desde la prudencia, intentaremos inculcar el aumentar el ritmo de competición, que es lo que marca las diferencias cuando juegas contra equipos europeos.
¿El futbolista hondureño está preparado para jugar en España? Varios han tenido la oportunidad, como el Choco Lozano o Kervin Arriaga. ¿De verdad pueden triunfar allá?
Acaba de decirlo usted: el Levante cogió al jugador, llegó a Zaragoza, jugó en Primera División y lo traspasaron por dinero a Grecia. El Choco es un jugador con un prestigio reconocido en España también. Las pruebas y los resúmenes de los chicos hablan por sí solos.
En su larga trayectoria ha estado en ligas como Irán, Kuwait y China. Quitando a España, ¿Qué tan alejado está el fútbol hondureño actualmente de esas ligas?
Una cosa es entrenar y otra jugar, pero técnicamente somos superiores a estos países. A la hora de competir, la palabra es esa: competitividad. El jugador iraní compite muy bien, al chino le cuesta más y al kuwaití también. Aquí tenemos lo que el fútbol requiere: técnica y calidad. A partir de ahí podemos crecer con mucha competitividad. No vale solo con tocar la pelota; hay que correr, hacer desmarques al espacio, de ruptura y regresar. Es lo que requiere el fútbol moderno hoy en día.
Recordando su trayectoria en España, resalta su etapa con el Levante que peleó Europa League en la temporada 2011-2012. ¿Cómo valora esos años en los que era tan difícil competir ante los grandes?
Le voy a contestar que fue una satisfacción máxima. Yo venía de Segunda División, aterrizo en Primera y logramos eso con un equipo de permanencia que se había salvado en la penúltima jornada el año anterior. Llegamos a Europa, clasificamos en la fase de grupos y pasamos eliminatorias. Pero me gusta esta frase: "Quien vive del recuerdo, muere de nostalgia". Fueron etapas muy bonitas, pero me quiero posicionar en el presente.
¿Y cómo fue enfrentar a técnicos como José Mourinho o Pep Guardiola?
Ahí puedo sacar mi arrogancia. Mi primer partido que gano en España fue en la tercera jornada: Levante 1 - Real Madrid 0. Mourinho vino a mi vestuario, me felicitó y tuvimos la suerte de meternos en mi despacho a compartir un vino y hablar de fútbol y táctica. Mourinho se portó muy bien, y Guardiola lo mismo. Cuando yo estaba en Cartagena en Segunda A nos enfrentamos y Guardiola preguntaba mucho sobre quién dirigía al equipo. Cuando nos enfrentamos en el Barcelona en la primera vuelta, también me invitó. Lo mismo con Unai Emery, Pellegrini o Pochettino. El Cholo ya sabéis que sale corriendo siempre cuando terminan los partidos, no le gusta saludar, pero en las reuniones que tenemos cada cuatro años compartimos muchas anécdotas.
PREGUNTAS RÁPIDAS CON EL PROFE IGNACIO:
¿Qué es más bonito: ganarle al Real Madrid o al Barcelona?
Son tres puntos, me da lo mismo. Entiendo la suerte de haberle ganado a los dos.
¿Con qué entrenador tiene mejor relación?
Con Ernesto Valverde, que estuvo en Valencia. En Segunda División tengo otros colegas, y también está Bordalás, que es familiar mío. Compartimos muchas horas de fútbol conversando.
¿Qué rival es más complicado de enfrentar: la presión del Madrid de Mourinho o el tiki-taka del Barça de Guardiola?
En esa época el Barça lo ganaba todo y te sentías bastante impotente; el juego posicional era terrible. Al Real Madrid le podías competir más, pero si perdías la pelota, las transiciones con Kaká, Benzema y Cristiano eran gol en contra.
Para usted, ¿Cuál ha sido la mejor selección de España: la de 2010 o la de 2024?
Para mí son las dos, porque nos han dado grandeza. Tanto Vicente del Bosque como Luis de la Fuente son amigos y colegas. No podemos menospreciar ni a una ni a otra. La primera fue la histórica porque no habíamos sido campeones nunca; la actual ha demostrado un nivel inmejorable eliminando a potencias como Alemania, Francia o Argentina de forma muy convincente.
¿Dónde es más complicado jugar: en el Santiago Bernabéu o en el Camp Nou?
Cada uno tiene sus características. Me he puesto 0-1 en el Bernabéu dos o tres veces y he terminado perdiendo. Como decía Juanito: "90 minutos en el Bernabéu son muy largos".
¿Se ve festejando el título en diciembre, profe?
Ojalá, y que tú me hagas una entrevista para festejarlo. Muchas gracias.
