La previa del partido entre Francia y Marruecos que se disputará este jueves por los cuartos de final del Mundial dejó una de las escenas más insólitas del torneo: dos periodistas se engancharon a los gritos en plena conferencia de prensa, justo cuando Brahim Díaz respondía preguntas ante los medios.
Todo comenzó mientras el volante marroquí del Real Madrid contestaba con normalidad, hasta que el ambiente se tensó de golpe.
Entre murmullos y discusiones, uno de los periodistas levantó la mano para pedir el turno y terminó tapando el encuadre de la cámara de su colega, lo que desató el conflicto.
El periodista francés, Jean-Sébastien Grund-Tran, registró el momento en que la situación se desbordó. Según testigos, uno de los involucrados reclamó que el otro le tapaba la cámara y, lejos de calmarse, ambos empezaron a acusarse de haberse dado patadas por debajo de las sillas.
La tensión escaló rápidamente y los gritos obligaron a intervenir al personal de seguridad de la sala. Brahim observaba completamente sorprendido, sin poder creer lo que estaba ocurriendo a pocos metros.
Cuando finalmente se restableció el orden y la conferencia pudo continuar, el jugador no ocultó su desconcierto y lanzó una frase que provocó risas entre los presentes: "Ya se me olvidó la pregunta", dijo entre carcajadas.
El entrenador de Marruecos, Mohamed Wahbi, también fue testigo del episodio y resumió el momento con ironía: "Parecían niños en el colegio", comentó, mientras la sala todavía se recuperaba del insólito cruce entre los periodistas.



