El experimentado árbitro español Eduardo Iturralde González salió al paso para analizar la acción del penal marcado por el hondureño Saíd Martínez en el dramático Bélgica vs Senegal, partido que se definió en el minuto 120+5' y que decantó la clasificación a favor de los belgas. Iturralde, presente como analista en el Mundial de United 2026, pidió calma ante la polémica y situó la decisión en el terreno de la interpretación arbitral.
"Lo tiene todo para que sea polémico, es una jugada a último minuto y donde se decide la clasificación de un equipo y el otro va a casa", dijo Iturralde, subrayando el contexto emocional que rodea cualquier decisión arbitraria en instantes decisivos. Para el exjuez, ese factor temporal amplifica la discusión pública aunque no altera el análisis técnico.
En su lectura de la jugada, el analista reconoció la presencia de contacto entre ambos jugadores. "Es una jugada que hay contacto, es cierto. El jugador belga se le adelanta al senegalés que quiere despejar y existe el contacto", explicó, describiendo el mecanismo que llevó al colegiado hondureño a señalar la pena máxima.
Aun así, Iturralde marcó la distancia entre contacto y caída determinante. "¿Es suficiente el contacto para pitar penalti? Para mí lo que está claro es que no es una jugada de VAR, para mí es una jugada interpretativa, donde puedes creer si ese contacto es para derribar o no", afirmó, dejando claro que en su evaluación la acción requiere apreciación subjetiva más que intervención tecnológica.
El exárbitro añadió que la jugada no cumple, en su opinión, los criterios para revisión por video. "No es de VAR y no hay una acción reacción", señaló, rechazando que la intervención del asistente de video fuera la vía adecuada para modificar o confirmar el fallo del colegiado en el césped.
Iturralde concluyó con una opinión personal que mantiene la ambigüedad del episodio y respeta el criterio del árbitro central. "Hay contacto, sí, pero no suficiente para derribar un jugador. Yo en mi opinión no pito penal, pero es muy de criterio", afirmó, defendiendo la legitimidad de decisiones que dependen del criterio individual del árbitro en situaciones límite.



