La polémica decisión de la FIFA de dejar sin efecto la suspensión por la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun sigue generando fuertes reacciones. Este lunes, la UEFA emitió un contundente comunicado en el que rechazó la medida, permitiendo que el atacante pueda disputar el compromiso frente a Bélgica por los octavos de final del Mundial, y calificó la determinación como un hecho sin precedentes.
"La decisión de ayer de suspender, durante un periodo de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun ha traspasado una línea roja", señaló el organismo europeo, dejando clara su postura sobre una resolución que considera contraria a los principios que rigen el fútbol internacional.
La entidad que preside Aleksander Ceferin recordó que el deporte se sostiene sobre normas que garantizan una competencia "justa, honesta y transparente". "A veces, las normas están abiertas a interpretación. En este caso, no. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para su aplicación", indicó.
Además, la UEFA insistió en que este criterio está plenamente establecido en el reglamento y no admite excepciones. "Éste es un principio consagrado" y "no puede ser objeto de excepciones". "Y mucho menos en plena fase de un torneo en el que otros muchos jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con normalidad", añadió el comunicado.
El máximo organismo del fútbol europeo también advirtió que una decisión de esta naturaleza pone en riesgo la credibilidad de la competencia. A su juicio, cuando los "guardianes de las normas ya no garantizan su certeza, la integridad del juego queda en entredicho y se socava la credibilidad de una competición". "Del mismo modo, dicha decisión sienta un precedente en el torneo en curso, en el que situaciones similares exigirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición", añadió.
Finalmente, la UEFA defendió que el fútbol mantiene su prestigio mundial porque todos compiten bajo las mismas reglas, sin importar el escenario. "El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un deporte hermoso y se goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas reglas". "Un torneo nunca es un caso aislado y, si el torneo en cuestión es el Mundial, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas para el deporte en su conjunto. Manifestamos nuestra incredulidad ante una decisión sin precedentes, incomprensible e injustificable", concluyó.



