La polémica se hizo presente en el partido luego de una acción protagonizada por Ángel Palomo, quien realizó una gran jugada individual y terminó generando una situación de peligro que pudo cambiar el rumbo del encuentro. Durante la maniobra, el balón impactó en la mano de Marco Aceituno, provocando los reclamos de los futbolistas.
Sin embargo, el árbitro Selvin Brown no consideró que existieran argumentos suficientes para sancionar la acción como lanzamiento penal. La decisión generó controversia, especialmente por la forma en que la pelota terminó golpeando la mano del jugador después de la intervención ofensiva de Palomo, futbolista del Génesis FC.
La jugada volvió a tomar protagonismo en el minuto 87, cuando Brown decidió acudir al monitor para revisar las imágenes mediante el sistema FVS (Football Video Support), tecnología utilizada para analizar este tipo de situaciones durante el compromiso.
Después de observar nuevamente la acción, el silbante mantuvo su determinación y descartó la existencia de una infracción dentro del área. De esta manera, Selvin Brown ratificó que no había penal contra Marco Aceituno, dejando sin castigo la mano que había provocado los reclamos.